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Abran paso: la hija de Kurt Cobain ha heredado sus ojos

Tiene los ojos de Kurt Cobain y la boca de Courtney Love. Frances Bean ha cumplido con encanto los 18 a juzgar por las instantáneas en blanco y negro de Hedi Slimane, el fotógrafo de Dior, que están dando la vuelta al mundo. La mujer favorita de Cobain posa desasosegante, oscura, sexy y espontáneamente deseable.
Tiene los ojos de Kurt Cobain y la boca de Courtney Love. La pequeña Frances Bean se ha hecho mayor y ha conseguido superar con éxito la pubertad, a juzgar por las instantáneas en blanco y negro que Hedi Slimane, el fotógrafo de Dior, acaba de colgar en su web y que están dando la vuelta al mundo. La mujer favorita de Cobain posa desafiante, oscura, sexy y espontáneamente deseable.
Dieciocho años han pasado desde que la ‘alubia’ salió al mundo a pelear en el hospital Cedars-Sinai de Los Ángeles tres semanas antes de la fecha programada. “Tiene los ojos más hermosos del universo”, dijo entonces su padre, quien le había puesto el apodo (Bean) al ver la primera ecografía y Frances por una actriz de los años 30 que admiraba. El bebé tuvo que ser tratado de síndrome de abstinencia, poco pudo hacer tanto amor contra la adicción de ambos progenitores.
Convertida en casi una mujer y con varios kilos menos, Frances Bean muestra ahora sus tatuajes, entre los que se pueden ver varios versos en brazos y espalda ('L'art est la solution au chaos'), un muñeco en el antebrazo o una estrella en la mano izquierda. La pubertad no ha sido fácil para ella, sobre todo en la época en la decidió teñirse de rubia como su madre.
En 2006 accedió a homenajear al rey del grounge posando para la revista Elle con una de las chaquetas preferidas de su padre, al que no suele mencionar para evitar emocionarse, y los pantalones de pijama azules que usó para su boda con Courney en Hawai en 1992.
La que promete ser una nueva estrella del underground pijo californiano no es habitual sin embargo de fiestas y revistas y ya ha hecho sus pinitos con la pintura. Tiene tiempo para elegir su camino creativo, ya que genes no le faltan y dinero para desarrollarlos tampoco: ha heredado parte de los derechos de autor de Cobain.