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Adele: "No me obsesiona ser más delgada o tener más pecho, paso"

Es la nueva diva del soul británico, pero no tiene un figurín. Ella está orgullosa de sus medidas, pero parece que las revistas que la sacan en portada no. Cuesta verla entera.
Una entrevista de las que dan que hablar. Adele ha vuelto a contar que vomita  antes de cada concierto. Y que cuanto más vomita, mejor le sale el show. Pero es por nervios, no por obsesión con el cuerpo, de eso reconoce que pasa olímpicamente. Confesiones en una entrevista en el Vogue británico de octubre que, además, no está exenta de polémica. Empieza a haber un run-run considerable por el hecho de que a Adele sólo se le saquen primeros planos en las forografías de las revistas, nada de imágenes de cuerpo entero.
Algo que contrasta con lo que luego se escribe. En este número de Vogue la editora, Alexandra Shulman, destaca el sentido común de Adele, que tenga los pies en la tierra y que sea ella misma, pero luego en las fotos que ilustran la entrevista, tendencia al primer plano. En España, en El País directamente se la clasificó de "chica gordita y no muy agraciada"
Portadas dedicadas a Adele por diversas cabeceras. Los fans se quejan de que no le sacan el cuerpo...
... como ocurre con otras divas el pop en las mismas revistas ¿Casualidad, discriminación...?
Lo cierto es que en esta entrevista Adele, pese a todo, reconoce que al igual que el común de los mortales tiene "inseguridades" con su cuerpo, pero que, sencillamente, no suele "andar con gente que se las recuerda". De la obsesión que tiene tanta gente por ser más delgada o tener más pecho, ella considera que es agotador. Y no quiere eso en su vida.
De todas formas, no piensa echarse pareja por ahora, momento en el que su fama crece exponencialmente, copa las listas de éxitos y ya se la declara sin temor a exagerar como la heredera de Amy Winehouse, obviamente, en un sentido estrictamente musical. El caso es que, de pretendientes, nada:
"Me distraigo tanto cuando tengo a alguien en mi vida, que no me puedo permitir el lujo ahora de estar con nadie. Además, nadie me trata mejor que yo."
A sus 23 años, Adele también afirma solemnemente que le gusta ser ella, tal y como es. Y ojo, todo este alarde de personalidad no es un brindis al sol. Dice claramente que no tiene interés en ser imagen comercial de nada. Y de serlo, como no se trate de una "Full-fat coke" (Coca-Cola bien engordante), nada, bromea.