Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Que sí, que sí: Alberto de Mónaco es hetero y además sienta la cabeza con una boda

¡No salimos de una y ya estamos en otra! Aún estamos con la resaca por la boda de Victoria de Suecia y ya tenemos a otro príncipe en capilla. Alberto de Mónaco acaba de anunciar su compromiso.
Otro más que sienta la cabeza. Y éste ha tardado. Cuando nadie se lo esperaba y cuando todavía estamos en plena resaca por la boda de Victoria de Suecia y Daniel Westling, el Príncipe Alberto II de Mónaco acaba de anunciar que se casa.
A sus 52 años, el hijo de Rainiero y Grace Kelly contraerá matrimonio con la ex nadadora sudafricana Charlene Wittstock. La noticia la ha dado la  Casa Real del Principado en un comunicado oficial, donde no han informado ni dónde ni cuándo se producirá el esperado enlace.
Alberto de Mónaco, o también conocido como el soltero de oro de la realeza europea, mantiene desde hace al menos cuatro años una relación con la deportista, de 32 años. Fue durante los Juegos Olímpicos de Invierno en Turín (en 2006) cuando se les vio por primera vez juntos.
Sorpresa en Mónaco
La noticia se produce cuando en Mónaco habían perdido la esperanza de ver a su Príncipe pasando por el altar. Este mismo sábado la edición española de 'Vanity Fair' publicaba en portada 'Mónaco: fin de la fiesta. ¿Qué queda del glamour de Grace Kelly?'. Mientras, su madre, la fallecida Grace Kelly, fue también la portada de la edición americana del mes pasado, que incluía un exhaustivo artículo sobre la vida de la actriz metida a princesa, aprovechando una exposición sobre su vida en el Royal Albert Museum de Londres.
La nostalgia por el glamour de Grace Kelly y el Mónaco de aquel entonces parece estar tomando el mundo editorial. Y, no nos engañemos, también es un recordatorio del estado actual del Principado más pequeño y famoso del mundo, manejado por los miembros de una familia real que para muchos ha perdido el oremus y azuzado por la crisis económica.
Por eso resulta curioso que, en medio de esta fiebre por el pasado, Alberto de Mónaco haya superado su alergia al compromiso que siempre pareció acompañarle. Está claro que no es un movimiento propiciado por lo que puedan decir algunas cabeceras editoriales, por muy importantes que sean. Pero son un mero reflejo de lo que ocurre en este paraíso fiscal venido a menos no sólo por asuntos económicos, sino por la actitud de un Príncipe que prefiere practicar deportes de riesgo en el Polo Norte a hacerse cargo de sus labores monárquicas.
Un pasado de revista
Y no sólo los deportes de riesgo son lo suyo. Igual que sus hermanas, Alberto II ha vivido intensamente y se le han atribuido numerosos romances con personajes de la talla de Brooke Shields y Claudia Schiffer. Además, se ha llegado a hablar, en más de una ocasión, sobre su posible homosexualidad.
Por si esto fuera poco, el hermano de Carolina y Estefanía ha reconocido a dos hijos nacidos de relaciones esporádicas: Alexandre Eric Stéphane, en 24 de agosto de 2003 en París, y Jazmin Grace Rotolo, en 1992. Sin embargo, ninguno de ellos tiene derechos sucesorios, al haber nacido fuera de un matrimonio católico, como exige la ley del Principado