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Albiol: “Se me cae la baba con mis dos hijas, pero si puedo añadir un niño, mejor"

Termina el entrenamiento y Raúl Albiol se cita con Divinity. Alto, risueño, con pinta de chico tímido, el futbolista llega puntual. Nos cuenta que adora a sus niñas, pero que le encantaría ampliar la familia. Confiesa que cuida su imagen y habla de los problemas que le dio el repentino estirón que le hizo medir 1,87.
Es media mañana de un día soleado en Madrid. En cuanto termina el entrenamiento con el equipo, Raúl Albiol acude puntual a su cita con Divinity. Alto, risueño, con pinta de chico tímido, pero accesible y cercano. Albiol vive un gran momento. Campeón del mundo en Sudáfrica y jugador del Real Madrid de Mourinho, su triunfo tiene un mérito especial. Nadie se olvida del terrible accidente de tráfico que sufrió en agosto de 2004 y que hizo temer por su vida. Hay un antes y un después de esa fecha que demuestra de qué pasta están hechos los campeones.

Albiol es un joven moderno de sólo 25 años. Tiene dos hijas con su pareja, Alicia Roig. Tres mujeres en su vida de las que habla con entusiasmo. Especialmente de sus pequeñas: "Es lo más bonito del mundo. Se me cae la baba…" Al futbolista se le llena la boca hablando de ellas aunque no oculta que le gustaría tener un varón "Si puediese añadir un niño, mejor". Por aquello de que pueda seguir sus pasos sobre el terreno de juego.
Raúl vive el fútbol desde bien pequeño: "Prefería quedarme en casa viendo fútbol con mi padre que salir con mis amigos". Con 12 años ingresó en la escuela del Valencia, club donde jugó hasta 2009 cuando fichó por el Real Madrid.  Han pasado 13 años desde entonces y también ha habido grandes logros como la Eurocopa y el Mundial. "Llegar a convertirse en campeón cuesta" pero merece la pena: "Es algo tan grande para cualquier español que no lo olvidaremos nunca".
Entre todos los que no olvidarán la victoria roja está sin duda Rafa Nadal, a quien vimos disfrutar como un enano en Johanesburgo y quien es todo un ídolo para el propio Albiol. “Es un ejemplo en el que hay que fijarse”, confiesa. Según el futbolista, Nadal es uno de esos "deportistas que ha conseguido todo y siguen manteniendo esa humildad y sencillez".
Albiol también nos habla de belleza. Confiesa que se cuida lo justo: "Llevo una alimentación adecuada y una vida tranquila. Ése el entrenamiento que no se ve". Además reconoce que usa cremas, "las que me recomienda mi peluquero" y en cuestión de ropa lo tiene claro: "Prefiero el sport como un joven de 25 años que soy". ¿Y los abdominales? ¿Es verdad eso que dicen de los 3000 de Cristiano? Una carcajada invade la sala y Albiol responde con toda sinceridad: "Eso es imposible".
Hablando de 'estética’ y del físico resulta imposible no fijarse en los 187 centímetros de altura de Albiol. El futbolista confiesa que no siempre fue así. "Con 15 años tenía una altura normal pero a raíz de unas lesiones di un estirón, tanto que la altura me llevó a tener derscodinarcón en los movimientos. Tuve que trabajar durante un tiempo para adaptarme a mis nuevas medidas", reconoce.