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Álex González, un malo 'súper zen'

Con sangre por todos lados y cuchillo en mano. La revista DT Lux ha sacado el lado más salvaje de un Álex González en racha. El novio de Mónica Cruz... da miedo.
Con sangre por todos lados y cuchillo en mano. La revista DT Lux ha sacado el lado más salvaje de Álex González en su último número, donde tampoco ha faltado la motosierra y el hacha. El toque macabro no le sienta mal a este chico de 31 años, en auge mediático desde que se supo su relación con Mónica Cruz, la tía de Leo Encinas. González está en plena promoción de 'X-Men: First Class', el inicio de su aventura americana, donde hará de villano sin escrúpulos. Toca época 'súper zen'.
No habla mucho. Prefiere que su trabajo le presente en la nueva etapa profesional que está emprendiendo, lejos ya de sus papeles como imán de adolescentes. Parece una actitud férrea sobre todo desde que el mundo se enteró de rebote (debido a las primeras fotos del nacimiento del hijo de Bardem y Cruz) que además de por rodar en Hollywood, González estaba últimamente contento gracias a un motivo más: concretamente uno de melena castaña y pies de bailarina.
El actor ha estado meses grabando 'X-Men: First Class', donde se mide con estrellas como January Jones y James Mcavoy, e interpreta a un villano dueño de los vientos, capaz de enviar tornados a voluntad, para lo que tuvo que dar clases de ballet.
“Siempre el malo es un poco más interesante que el bueno. Da más juego a la hora de investigar y luego curiosamente cuando llegas a casa te sientes mejor. Quizás sea porque liberas una parte que en sociedad no puedes liberar y te das el lujo de soltarlo en la ficción”, ha explicado González sobre su personaje.
Para interpretar ese lado oscuro de la condición humano se inspiró en Robert de Niro en ‘El Cabo del miedo’ y Al Pacino en ‘El Mercader de Venecia’, películas en las que se consigue la empatía máxima del espectador, al lograr que “al público le resulte atractivo y se ponga de parte del malo”.
Quizás por la buena racha personal y laboral que atraviesa, González asegura al hilo de la temática de la entrevista que no mataría a nadie porque está “en un momento en el que siento que la vida me quiere tanto, que se lo tengo que devolver”, ha explicado. Eso sí, en caso de ser, lo haría con “un hacha”.
Su realidad ha cambiado mucho desde que obtuviese una nominación al Goya en 2005 por su primer papel, donde hacía de musculoso boxeador en 'Segundo Asalto', pero asegura que el cine de uno y otro lado del Atlántico no cambia tanto. “La mayor diferencia es el catering (…) y que ellos se lo creen y nosotros aún tenemos un poco de complejo”, ha afirmado el ex de la cantante Chenoa y la periodista Beatriz Montañez. Larga vida al nuevo súper héroe americano.