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Almodóvar graba en Madrid con Elena Anaya

Frente a una tienda vintage, el equipo rodó una escena en la que Elena Anaya se enamora de un vestido rojo que ve en el escaparate.
Además de la habitual gentrificación, suciedad y ruido, el centro de Madrid tiene desde este miércoles un invitado especial: el mismímo Pedro Almodóvar. Él, su equipo de rodaje y Elena Anaya andan filmando en Malasaña las últimas escenas de la próxima cinta del oscarizado director manchego. Bajo el título 'La piel que habito', el largometraje tenía previsto estrenarse en marzo, pero hemos podido saber que quizá se retrase.
El miércoles grabaron durante todo el día en el interior de una tienda de ropa vintage de la calle Barco, llamada Corachán y Delgado. Y este jueves ha llegado el turno de los esperados exteriores, gracias a los cuales algunos vecinos, viandantes y Divinity.es hemos podido cotillear ciertos detalles de la película basada en la novela de Thierry Jonquet ‘Tarántula’. A saber: nos aseguran que, pese al argumento, no es un thriller, que no se pasa ni pizca de miedo, que están a punto de concluir el rodaje (que comenzó en Galicia en agosto) y que ya sólo les falta rematar las escenas en interiores.
Parecer ser que Antonio Banderas terminó su trabajo hace ya un par de semanas, así como Marisa Paredes, las dos grandes estrellas del reparto. Eso sí, nos hemos recreado un rato la vista con una espectacular Elena Anaya subida a unos altísimos tacones (de ésos que tanto le gustan a Pedro), medias granate y minivestido de flores.

La palentina, en la escena que más público ha congregado, parecía quedarse petrificada ante su reflejo en el escaparate de la tienda en cuestión. En el interior, un imponente vestido rojo (rojo, cómo no), que pudiera ser clave en el argumento. Al menos, tenía toda la pinta.
Si bien Elena Anaya no se ha prodigado mucho, quizá por exigencias del guión, Almodóvar se ha mostrado simpático e incluso ha posado para los vecinos que desde los balcones le pedían una sonrisa para retratarla (- ¡Pedro, mira ‘parriba’, anda!). Las cámaras, mesa de cátering y decenas de personas involucradas en el filme, además de dos camiones gigantes apostados en la plaza de San Ildefonso, seguirán trabajando sin descanso hasta esta noche en la calle Barco.