Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Chams: "Ya no hay secretismo, hacerse un tratamiento es como ir al gimnasio"

Entrevistas a Christian Chams en su consulta madrileña. El doctor, famoso por haberle hecho un lavado de cara a Camila Parker antes de su boda con el príncipe Carlos, nos cuenta los secretos de su técnica rejuvenecedora y confiesa que cada vez hay más hombres entre sus clientes: "Son más políticos que actores".
Sharon Stone acaba de cumplir los 53, pero nadie lo diría. Uno de los secretos para que la actriz resplandezca lo tiene el doctor Christian Chams. Este médico iraní es el creador de las infiltraciones de vitaminas que han hecho que muchas celebrities de la talla de la rubia brillen sin que el paso de los años haga estragos. La lista de clientes es infinita y en su mayor parte, secreta. Pero su favorita es sin duda Sharon. La razón es clara: "Me encanta. La primera vez me dijo 'no quiero saber qué me vas a hacer, pienso que estoy con lo mejor del mundo y vengo con mucha tranquilidad'". Sharon se deja hacer.
Viendo la cara del doctor Christian Chams nadie diría los cientos de miles de kilómetros que lleva a sus espaldas. Este dermatólogo de 60 años tiene su clínica en París, pero pasa consulta las ciudades más importantes del mundo. Miami, Los Ángeles, Milán, Roma, Moscú, Lisboa y por supuesto también Madrid. Hace más de 15 años que llegó a la capital española: "Venía exclusivamente los domingos para ver a dos o tres personas importantes. Iba a su casa porque no tenía consulta. Llegaba por la mañana y a las cuatro cogía un avión para París". Ahora los tiempos han cambiado y desde hace siete años, Chams está establecido de forma regular en Madrid. Pasa consulta una vez a la semana en la céntrica calle María de Molina, al lado de la Castellana, donde quedamos con él para esta entrevista.
Christian Chams nos recibe en la misma sala por donde habitualmente pasan famosas como las hermanas Koplowitz, Carmen Martínez-Bordiú, una de sus más célebres y veteranas clientas, e Isabel Preysler. Sonadas y muy difundidas son las fotos de la reina del glamour saliendo de su clínica. Pero no todos hacen como la madre de Julio José y Enrique, que ya no se esconde en sus visitas al doctor. Otras clientas exigen absoluto secreto. Para ellos hay una alternativa: "Los que lo deseen pueden entrar por el garaje”, pero cada vez son menos. "Hace 20 años la gente quería discreción, ahora hacer ese tratamiento es como ir al gimnasio. La gente ha perdido la vergüenza", comenta.
No todos los famosos van a la consulta. Chams se adecua según las necesidades de cada cliente. En los países árabes, donde pincha a toda la familia real, entra en palacio por deseo expreso de sus reales clientes. Este doctor también trató a Camila Parker Bowles, por recomendación de su 'cuñada' Sarah Ferguson, para mejorarla antes de su boda con Carlos Inglaterra -notables y sonados son los resultados. "Se trata en el piso de una amiga" porque Camila "no se quiere hacer operaciones. No es su estilo".

Las claves del tratamiento

El renovado rostro que lució la 'madrastra' de Guillermo y Enrique aquel 9 de abril de 2005 es fruto de unas inyecciones de vitaminas. En eso consiste el más famoso tratamiento de este doctor, que también ha visto como planeaba sobre él la sombra de la duda. A Chams le han acusado de que su tratamiento era ineficaz y de que en lugar de inyectar vitaminas se limitaba a infiltrar  agua en el rostro de sus pacientes.
Para Chams hay edad para empezar pero nunca para acabar: "A los 30 años debemos empezar con una sesión al año para hacer prevención. Entre los 35 y 45 mejor hacer dos sesiones. Y a partir de los 45 hay que estar mucho más activos para luchar contra el envejecimiento". Así hasta que se quiera. En París tiene un paciente de 98 años.
El doctor Chams está pendiente de cualquier innovación que pueda mejorar su cocktail, pero antes de ponerlas en prácica ensaya consigo mismo. Probablemente esto tenga que ver en que no aparenta los 60 años que tiene: "Cuando tengo un producto intento hacerlo la primera vez conmigo para saber cuáles son los efectos secundarios, si hay hematomas y cómo queda en la cara".
Someterse a una sola sesión de este tratamiento oscila "entre los 500 y 1.000 euros". El doctor Chams atiende entre "30 y 40 personas al día". "Una vez que conozco a mi paciente y sus necesidades no tardo más de 10 minutos. Si empiezo a buscar qué otras partes puedo mejor, al final acaba siendo peor. Cuando tienes dudas mejor no pasarse", comenta este médico que asegura que ha tenido que negarse en más de una ocasión a realizar un tratamiento.

Hombres, pero políticos en su mayoría

En su larga cartera de clientes aparecen nombres como Nicole Kidman, Rania de Jordania, Farah Diva o Carla Bruni. Pocos hombres en principio y sobre todo pocos actores. Se dice que George Clooney es uno de sus vips de referencia pero, aunque él no dice nada (secreto profesional), sí confiesa que en este grupo más que actores atiende a políticos: "Cada vez tenemos más hombres, pero la mayoría no son gente del cine". En esta profesión reconoce tratar a Berlusconi e incluso dicen que Sarkozy también ha probado las mieles su cóctail vitamínico.

También para bajar peso

Cliente reconocido y del que es bastante notable su evolución es Karl Lagerfeld. El diseñador de Chanel se puso en manos de Chams con un único fin: perder peso. Y lo consiguió. Tanto que lo consiguió: "42 kilos". Y es que por mucho que el más famoso de sus tratamientos sea el que se encarga del rejuvenecimiento, Chams tiene otros tratamientos de belleza entre los que está la pérdida de peso.
El tratamiento en sí consiste en "inyectar otra de las fórmulas vitamínicas donde tienen la grasa" y ayudarlo con dieta: "Con infiltración lo que hacemos es disolver la grasa, tensar la piel del cuerpo…" A él también se sometió Sarah Ferguson a la que ayudó a “perder 30 kilos”. Pero sin duda, en este grupo, el 'paciente' del que se siente más orgulloso es un periodista francés que consiguió perder 62 kilos y que lo ha plasmado en un libro.