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Cristiano compra un palco entero para que Irina vea 'La bella durmiente'

Una muestra de amor como las que hacen los galanes que ya no nacen. Cristiano no ahorra ni una sola rupia en la felicidad de su novia, Irina. Que a su vez trata a su perro con el mimo propio de quien está locamente enamorado de los animales.
Menuda noche me han dado Coco y Leo. La rivalidad entre ambas es cada vez mayor, claro… ¿Dónde se ha visto una monarquía con dos reinas? Anoche las dos discutieron a ladrido limpio por el mando de la tele. Leo quería ver el programa de César Millán porque, por lo visto, salía una pariente suya. Una caniche americana prima hermana por parte de madre. Y Coco quería ver 'Sexo en Nueva York', se vuelve loca con Carrie Bradshaw. Cualquier día de estos me la encuentro en casa comprando on-line unos Manolo Blahnik. Es una apasionada de la moda y la alta costura.
¿Sabéis quién me recuerda mucho a Coco? Irina Shayk, la novia de Cristiano Ronaldo, creo que las dos tienen el mismo número de pie. La modelo, que comparte con su novio la pasión por los animales, se ha dejado ver hace unos días por las calles de Nueva York paseando con su perro y dándole un refrescante baño de verano.
La pareja se encuentra en uno de sus mejores momentos y así lo demuestran pasando juntos el máximo tiempo posible. Cristiano e Irina muestran con naturalidad su amor en público, aunque intentan evitar a la prensa. Según cuentan, el pasado domingo el futbolista se deshizo en cuidados y lujos con su chica y se la llevo al Teatro Real de Madrid para ver al ballet de Mónaco interpretar “La Bella Durmiente”. Al parecer, Cristiano compró las seis butacas de las que constan los palcos VIP del teatro gastándose más de 700 euros. Y todo por garantizar la privacidad y la comodidad de su novia. ¿No es esto amor? Desde que Coco se ha enterado no hace más que ladrarle al televisor cada vez que el madridista sale en el telediario, dice que ella también quiere un novio que la lleve al ballet.