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Famosos que hacen publicidad sin comerlo, beberlo ni cobrarlo

Contar con un famoso para una campaña publicitaria siempre es algo positivo, pero hacerlo sin que éstos sean conscientes constituye un delito. Aún en el caso de tener que pagar una demanda, los beneficios son superiores a los gastos.
Contar con un famoso para un anuncio es un éxito asegurado. Y eso lo saben las empresas de publicidad. Por este motivo, cada vez es más usual ver a caras conocidas vendiéndonos todo tipo de productos: desde ropa hasta coches pasando por bebidas. Las cifras que se manejan en estos contratos son de lo más suculentas para los famosos que ven cómo se ganan un sobresueldo con poco esfuerzo. Claro que algunos publicistas van más allá e incluyen en sus campañas a conocidos sin el permiso de estos últimos. Es el caso de un videojuego de espías que tiene como protagonista a Vladimir Putin, a quien podemos ver caracterizado como James Bond.
En los carteles podemos ver al presidente ruso con una pistola en la mano, al estilo de 007 en la película 'Casino Royale', que fue interpretada por el actor Daniel Craig. La imagen aparece acompañada de dos textos: "Desde el 15 de julio en todos los cines" y "V.V. protege". Las iniciales del último de ellos corresponden al nombre (Vladimir) y el patronímico (Vladímirovich).
Pero no es la primera vez que un famoso aparece en una campaña publicitaria sin saberlo (y sin cobrarlo). El mismísimo presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, y su esposa han podido ver cómo se utilizaba su imagen para fines publicitarios.
Con Obama, la empresa Waterproof aprovechó una ocasión en la que el presidente lució una de sus chaquetas para montar una valla doble en el centro neurálgico de Nueva York,Times Square. Debajo de la imagen puede leerse el mensaje: "Un líder con estilo".
La foto de su mujer se ha incluido en un cartel para una de las campañas de la organización PETA. La Casa Blanca aclaró que no había aprobado ninguna de las publicidades añadiendo que "tienen una política que no permite la utilización del nombre o la imagen del presidente para fines comerciales".
Aunque las empresas que se llevan la palma en este comportamiento ílicito son la empresa china USA Selikon y la irlandesa Ryanair.
USA Selikon usó la imagen de David Beckam y Sean Connery para vender pastillas contra la impotencia sexual. En la publicidad hecha con la imagen del futbolista contaba con una voz en off que decía: "Estas cápsulas son el arma secreta con las que puedo satisfacer a Victoria".
A Sean Connery le incluyeron en un fotograma tomado de la película 'Indiana Jones y la última cruzada' un texto que rezaba: "He cumplido 70 años este año. Pero con la ayuda de las píldoras, Bárbara me ha dicho que sigo siendo como James Bond, siempre con 25 años".
En cuanto a Ryanair, se hizo con una fotografía de Carla Bruni junto a Sarkozy, otra de José Luís Rodríguez Zapatero y otra más de la Reina para vender sus vuelos.
En el cartel de Zapatero se podía leer: "Ummm, Ryanair ofrece dos millones de plazas gratis. Esto es mejor que nuestro cheque-bebé". A Doña Sofía le acompañaba el mensaje: "Vuela como un monarca con 1 millón de plazas". Con Sarkozy y Bruni vimos el texto: "Con Ryanair toda mi familia puede asistir a mi boda", precisamente días antes de que la pareja contrajera matrimonio. Éstos últimos se mostraron de lo más indignados por lo ocurrido y decidieron demandar a la aerolínea que tuvo que pagar 60.000 euros a la primera dama.
Al margen de retiradas de campañas, peticiones de disculpas o pago de indemnizaciones lo cierto es que este tipo de anuncios resultan de lo más baratos para las agencias de publicidad: se ahorran a los creativos y a los modelos. A cambio cuentan con un rostro conocido y con publicidad gratuita gracias al eco que los medios se hacen de ello.