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El último héroe de Internet es un azafato llamado Steven Slater

La última sensación viral no es un animalito haciendo el tonto en Youtube ni el trailer de la nueva película de JJ Abrams. Es un auxiliar de vuelo que el lunes dijo: ¡BASTA!
Steven Slater no es una celebridad y no se ha acostado con ninguna, pero todos los portales que normalmente dedican sus contenidos a analizar las desgracias de los ricos y famosos llevan varias horas hablando de él. El hecho de que sea agosto y los famosos que realmente importan estén muy ocupados tostándose vuelta y vuelta como para ser noticia ha contribuido, claro. Pero lo que ha hecho Slater no será una minucia si tenemos en cuenta que en cuestión de horas hemos conocido su pasado, a su madre, a sus compañeros de trabajo y ha amasado más de 100.000 fans en Facebook. ¿Qué demonios ha hecho?
Básicamente, mandar a todos a tomar por el saco. Literalmente. He aquí la historia: Steven Slater trabajaba como azafato en la compañía JetBlue, que probablemente será la compañía aérea más famosa de toda la semana. El lunes el avión en el que trabajaba aterrizó en el aeropuerto JFK de Nueva York y una pasajera se levantó antes de que éste se detuviese para coger su equipaje. Cuando Slater se acercó a decirle que no podía hacer tal cosa hasta que el avión estuviese completamente detenido, la pasajera respondió golpeándole con la puerta del compartimento de equipajes en la cabeza e insultándole. Slater exigió una disculpa, que la pasajera se negó a darle.
El azafato se dirigió entonces a la cabina, desde donde envió un mensaje mediante la megafonía a todos los pasajeros del avión: "A la pasajera que me ha llamado 'hijo de puta': ¡que te jodan! Han sido unos estupendos 28 años". Acto seguido cogió dos cervezas de la nevera del avión, activó la rampa de emergencia, se deslizó por ella y se largó.
Steven fue detenido horas después en su casa de Queens, en Nueva York, donde no sólo apareció la policía sino una nube de fotógrafos que probablemente se olía que este azafato con los testículos cuadrados se iba a convertir en el último gran héroe americano. En realidad su hazaña fue tan loable como irresponsable: al dejar el avión detenido en pista con la rampa desplegada puso en un peligro bastante importante a todos los que iban en él, según sus superiores. Además el pasaje tuvo que esperar media hora para poder abandonarlo. En realidad Slater se salió con la suya: si alguien debía de estar rabiosa era la pasajera que tenía prisa por bajar aún cuando el avión estaba recién aterrizado. Y no le va a salir barato: en un juicio que se celebrará el siete de septiembre se enfrenta a siete años de cárcel.
El pueblo, o sea, las redes sociales, ya se han hecho oír. No es sólo que su perfil en MySpace (donde sólo tiene 18 amigos) se haya convertido en una de las páginas más buscadas del día de ayer en Estados Unidos, sino que ha servido como fuente para que cientos de medios de comunicación hagan su perfil de este hombre de 38 años. Gracias a ello sabemos que ha trabajado desde 1990 en otras cuatro compañías aéreas, que su iPod está lleno de "cheesy disco music" y, lo mejor de todo, que sus dos libros de cabecera se llaman "¿Estoy vivo? La historia de un auxiliar de vuelo que sobrevivió" y "Alcohólicos Anónimos y los doce pasos y doce tradiciones".
Facebook no se ha quedado al margen: ya dijimos que su figura supera los 100.000 fans, pero una página que grita "¡Liberad a Steven Slater!" ya casi alcanza los 20.000. Perez Hilton defiende a Steven y le ha apodado como "la diva de JetBlue". Además las parodias han empezado a surgir: el mismo bloguero lo imitó en el programa de Jimmy Fallon (ex novio de Drew Barrymore) Por su lado, la agresiva web amarillista TMZ ya se ha pasado el día desgranando la noticia y nos ha presentado a su madre, a la que persiguen como si fuese Elizabeth Taylor. "Lo que hizo mi hijo fue justificable", comentó, "y hubiese sido mucho peor si hubiese sido yo la implicada. Creo que la justifica debería perseguir a la mujer que le golpeó, no a mi hijo". La cadeba NBC ha conseguido en exclusiva, con gran bombo y platillo, las primeras desclaraciones de Slater al salir de la cárcel. "Me siento muy apreciado", declaró con cierta timidez. "Parece que algo de todo esto ha encontrado cierto eco en la gente. Eso es fantástico".
Efectivamente ha encontrado eco. Steven Slater ha pulsado donde la masa tiene más sensibilidad: en la dignidad del trabajador. Su ataque de ira contra una pasajera que le trató como si fuese ganado bovino no sólo ha entusiasmado a miles de auxiliares de vuelo de América (que ya lucen camisetas donde se lee "Liberad a Steven Slater") sino a la clase trabajadora en general, siempre dispuesta a encontrar a un nuevo Espartaco en el primero que se atreva a levantar una ceja.
Si tenemos que hablar de antecesores de Slater en hazañas de vuelo podríamos empezar con Charles Lindbergh en 1927 y terminar en Ivana Trump en 2009. La millonaria se convirtió también en una heroína para algunos de nosotros cuando fue expulsada de un avión el pasado diciembre por chillar a unos niños que no dejaban de gritar en primera clase: "¿Queréis callaros, hijos de puta?". No es justificable bajo ningún concepto insultar a un niño, pero todos aquellos que hayáis volado alguna vez rodeado de criaturitas que no callan encontraréis indulgencia en vuestro interior para Ivana.
Volviendo a Steven Slater, y para terminar: lo mejor de todo fue que anoche TMZ también consiguió hablar con su ex esposa, Cynthia, que vive en Missouri y defiende a capa y espada la actitud de Steven. ¿Un azafato de vuelo que lleva su iPod lleno de "cheesy disco music" tiene una ex-esposa? Steven Slater es todavía más poliédrico y misterioso de lo que nos imaginábamos. Su propio reality show ya está tardando en llegar.