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Kelly McGillis se casa con su novia

A finales de los 80 era una de las actrices más respetadas y taquilleras en Hollywood, pero ella misma decidió renunciar a la fama. Ahora, convertida en actriz de teatro, vuelve a ser noticia por casarse con su novia Melanie Leis.
Muchas asociaciones de gays y lesbianas dicen que nada ayudaría más a la visibilidad que una estrella de serie A, o sea, un intérprete de películas taquilleras y oscarizadas, saliese del armario. Y resulta que el año pasado una de ellas lo hizo. Y a finales de la semana pasada se casó. Pero si no ha tenido apenas repercusión es porque actuó en películas oscarizadas y taquilleras... hace veinte años. Si has visto 'Top Gun', 'Único testigo' y 'Acusados', la tendrás muy en mente. Se llama Kelly McGillis, tiene 53 años y se acaba de casar con Melanie Leis, una ejecutiva de ventas de 41.

La pareja compartió su unión con resto del mundo a través de la página de bodas del New York Times, esa en la que se pegan por salir los más ricos y estilosos de Nueva York cuando pasan por el altar. Teniendo en cuenta que en Estados Unidos aún sigue siendo noticia la negativa de muchísimos periódicos a publicar uniones del mismo sexo en sus páginas de bodas y eventos, es bonito recordar que el New York Times lleva desde agosto de 2003 haciéndolo en sus páginas.
Kelly McGillis y Melanie Leis se conocieron en el año 2000 cuando la segunda trabajaba en el restaurante que Kelly poseía junto a su ex-marido, Fred Tillman, en Florida, Aunque al parecer el romance empezó mucho después (el año pasado, sin ir más lejos, la actriz aún se definía como soltera). McGillis, que tiene dos hijas de Tillman, afirmó que sus dudas respecto a su sexualidad empezaron cuando tenía doce años. Los rumores siempre la persiguieron y en 2009 decidió darles fin en esta entrevista publicada en la web SheWired.
Para entonces, su carrera ya estaba olvidada. Y lo más curioso es que el declive de la carrera de McGillis, una de las actrices más talentosas y prometedoras de finales de los ochenta, no se debió a una serie de malas decisiones ni a ningún fracaso comercial, sino que ocurrió de la noche a la mañana. Entre 1985 y 1988 protagonizó películas taquilleras como 'Top Gun', 'Acusados' y 'Único testigo', en el caso de las dos últimas, además, éxitos entre la crítica. Pero tras el rodaje de 'El cazador de gatos', un thriller olvidado que ha ganado el status de culto con los años, la actriz anunció que su experiencia había sido tan dura y desagradable que se retiraba de la actuación.
Según contó en una jugosa entrevista a The Independent, "rodar esa película fue la experiencia más odiosa de mi vida. Y me dije: si esto es en lo que consiste actuar, no lo haré más. El último día de rodaje dije: '¿habéis acabado ya conmigo?'. Y me fui a mi caravana a afeitarme la cabeza. Grité: '¡que os jodan! ¡Nunca volveré a actuar!'". Y dicho y hecho. McGillis hizo lo peor que podía hacer una actriz en la cumbre de su carrera por aquel entonces: embarazarse, dar a luz y perder su figura.
Su huida del estrellato la convirtió en una de las actrices más misteriosas de los últimos tiempos para la prensa. Durante los noventa se comentó mucho su aumento de peso y su pérdida de sex appeal. Aún así, durante aquellos años su figura dio para diversos rumores, como que mantenía un romance con Madonna o era una de las candidatas a interpretar a la protagonista de 'Instinto básico'. Su imagen de actriz difícil tampoco jugaba a su favor. El hecho de haber sido violada en 1983 en su apartamento de Nueva York, cuando era una actriz que empezaba, podría tener algo que ver en todo esto.
"Tener 43 años y no estar dispuesta a pasar por quirófano para que te cambien la cara te hace difícil", dijo hace diez años. "Muy pronto no habrá nadie en América que aparente 50 años". Actualmente es una discreta actriz de teatro que vive feliz con su novia, que es más de lo que pueden decir muchas actrices de aquella época. Y hay alguien en América que aparenta 50 años y los lleva bastante bien: ella misma.