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Maximizando… a la selección

Son guapos, jóvenes y han llegado en el momento justo en el que más necesitados estamos de ilusión. Mezclar economía y fútbol no me parece apropiado pero reconozco que la quimera de ganar en algo, como la Eurocopa 2012, hace que el ánimo suba. Por Maxim Huerta.
Son guapos, jóvenes y han llegado en el momento justo en el que más necesitados estamos de ilusión. Mezclar economía y fútbol no me parece apropiado pero reconozco que la quimera de ganar en algo, como la Eurocopa 2012, hace que el ánimo suba. El primer partido –empate con Italia- ha sido tras el rescate o ayuda económica (llamadlo como queráis) y provoca emociones encontradas. “Creo que la confianza y la ilusión de hacer las cosas bien…” son palabras de Iniesta, no de Rajoy.
Maximizo a los jugadores, lo merecen, en los que muchos niños depositan sus sueños de ser futbolistas y los aficionados, el orgullo de ganar. Ganar algo, no hay dos sin tres. ¿No?
Como me gusta quedarme con los detalles, de eso se trata, creo que para empezar deberíamos maximizar a Cesc que como dice @carmechaparro se pronuncia “SE-SK” y así insistía en un tuit:Repetid conmigo, amigos: CESC... pronunciado SE-SK... SE-SK... no es tan difícil. Vamos”. Poco después decía: “Un, dos, tres, responda otra vez. Maneras diferentes de pronunciar Cesc que se digan a lo largo del partido”.
Maximicemos también el casi gol de Torres con su número 9 a la espalda. Salió en el minuto 72 y se encontró con posibilidades. Su pelo lleno de mechas, su gomita para sujetarlo, sus brazos tatuados y su calma a la hora pisar la yerba o hablar ante el micro.
Maximizo la bufanda roja del Príncipe, el vestido de la Princesa consorte y la corbata roja del Presidente del Gobierno. Era su forma de apoyar desde el palco. No son precisamente los animadores que buscaría para una buena fiesta, pero bienvenida sea una buena actitud.
Maximizo también la velocidad infernal de Manu Carreño a la hora de retransmitir un partido, es “espídico”, deportivo, contagioso, vertiginoso, resuelto, un torrente de ritmo que moviliza al más anodino. Grande Manu.
Y maximicemos para acabar el nuevo pelo de Sergio Ramos. Ahora más niño bueno, más correcto, menos melena al viento al correr… Se acabó el concepto sansón en la Selección. Hummmm, no sé, no sé. Faltaban los rizos alborotados de Puyol y la melena lacia de Ramos. Esperemos que no tenga nada que ver con el resultado, ya se sabe la historia… Si hace falta, le ponemos peluca a Iker.