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El Príncipe, de cañas en un kebab

Por mucho que quisiese pasar desapercibido fue imposible. La altura y los guardaespaldas lo delataron. El Príncipe se dejó ver el viernes con dos amigos en un kebab en el centro de Madrid. Al parecer su plan nocturno se completó con una sesión de cine.
"Qué hace un chico como tú en un sitio como éste", se preguntaron los parroquianos del bar Ebla cuando el viernes por la noche se percataron de que a su lado estaba el mismísimo Príncipe. "No puede ser". "Que sí, que es el Príncipe". "¿Estás segura?". "Que sí, mira los guardaespaldas".
Y sí. Era él. En la barra, de pie, con dos amigos (un chico y una chica) charlando tranquilamente. "Habrá ido al cine", comentaba una señora. Y es que el Ebla es el kebab de Martín de los Heros, la calle de los Renoir y los Golem, a pocos metros de los Princesa. Vamos, que es el típico bar en el que la gente se toma la cerveza antes o después de ver una peli.
Y claro, tarde o temprano Su Alteza fue reconocido. No por su atuendo, que iba de lo más informal, con una camisa de cuadros en tonos rojos. Pero su altura - era el hombre más alto del bar -, los guardaespaldas que revoloteaban a su alrededor - al menos contamos dos dentro y uno esperando en la puerta con el pinganillo - y sobre todo, la proximidad con la gente - el local es más bien pequeño y estrecho- acabaron delatándole.
Quizás Don Felipe fantasee de vez en cuando con la idea de pasar desapercibido en mitad de la multitud. Y por unos minutos seguro que este bar lo consiguió. Lo curioso es que, a pesar de la sorpresa que provocaba en la gente su presencia en aquel lugar, no se formó ningún revuelo, lo dejaron tranquilo, nadie se acercó a hablarle y todo el mundo se comportó con bastante normalidad. Al menos, durante un tiempo. Visto el éxito, tal vez se anime a salir más por los barrios populares de la capital. ¿Tendrá algo que ver la princesa Letizia en sus nuevos gustos? No lo sabemos, pero estad atentos la próxima vez que salgáis de marcha, porque nunca se sabe quién puede ser tu vecino de mesa.
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