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Reivindicamos a Llorente como estrella

Nos gusta Llorente. Y no sólo porque en los últimos partidos de la Selección ha tenido que salir al rescate de la Roja. Nos gustan sus ojos, su sonrisa, su estilo... ¡y también su naturalidad! Abordamos el lado más desconocido de este jugador.
Siempre en el banquillo, esperando a que el míster le diga que caliente y salga a jugar para… ¡salvar a la Roja! Llorente está que lo tira. Este martes sólo necesitó tres minutos para meter el gol que le dio la victoria a la Selección Española frente a Escocia. Alto y guapo, este chicarrón del norte está acostumbrado a ser un secundario dentro del reparto de los campeones del mundo pero hoy lo reivindicamos como protagonista. Y no sólo por motivos deportivos. Fernando Llorente nos gusta, y mucho.

Siempre al rescate

Que levante la mano el que no se acordó este martes de Llorente cuando Escocia nos empató. El seleccionador que todo español lleva dentro pedía que el jugador del Athletic saliera a arreglar un partido que se nos estaba yendo de las manos. Y así fue. Como el caballero que va a salvar a la princesa encerrada en la torre, este riojano de adopción –nació en Pamplona pero se crió en Soto del Rincón- pisó el césped y marcó su séptimo gol con La Roja. Los números no mienten y Llorente se marcó ante Escocia un ‘Veni, vidi, vinci’ en toda regla.

Belleza de cuento

Se podrá discutir mucho sobre la titularidad de Llorente en la selección pero de lo que no hay ni la menor duda es que tiene un puesto reservado en toda lista de los futbolistas más guapos. 25 años, alto (mide 1,94) , rubio, sonrisa perfecta… ¡Este chico es un bombón! Vosotros lo nombrasteis el tercero más guapo en nuestro ránking. Su atractivo nada tiene que ver con el rollo macarra de Piqué sino todo lo contario: su melenita rubia y esos ojos azules nos recuerdan más al Príncipe Encantador de 'Shreck 2'.
Lo hemos visto más casual, en traje, con esas camisetas ajustadas con las que juega - que más bien podrían ser el traje de un superhéroe – y también sin ellas. Y nos ha demostrado que nada tiene que envidiar a los bomberos de Vizcaya, con los que posó para un calendario.

Fernando, el vecino del quinto

Vale que es capaz de levantar a media España del sofá después de hacer un gol pero a Llorente le gusta decir que él es, sobre todo, un tío normal. No es habitual de las portadas de revista ni de los saraos de famosos. En varias ocasiones ha confesado que él es más de cartas que de videoconsola, que 'Gladiator' es una de sus películas favoritas, que lee poco y que lo más importante es la familia. Vamos, que parece que podrías encontrártelo comprando en el súper de la esquina.
Llorente tampoco tiene problemas en dejar ver que también tiene su lado sensiblero. Adora a su hermano Chus –lo suelta a la mínima que puede en las entrevistas – y a sus padres. Su vida siempre ha girado en torno al fútbol y cuando era un niño se fue de su pueblo a vivir con una familia a Bilbao para empezar en el Athletic. "Se me hizo durísimo con 12 años dejar a mis padres. Recuerdo que lloraba todas las noches”, contó en esta entrevista¿No es monísimo? Por si te queda alguna duda, échale un vistazo a esta foto de cuando tenía 5 años y , ya de paso, descubre que también tiene un lado solidario.

¿Rey de corazones?

No sólo es el ‘tapadillo’ en el terreno de juego sino que nuestro príncipe es también muy reservado en todo lo que tiene que ver con su vida personal. Sabemos que tiene novia porque lo ha dicho en varias ocasiones pero nada más: ni nombres, ni fotos, ni escándalos. Lo poco que sabemos de ‘Ella’ es lo que Fernando deja caer en algunas entrevistas, como que es de San Sebastián, que fue a ver la final del Mundial a Sudáfrica y que ha estado de vacaciones con ella en Punta Cana. Así que otro punto más por discreto.
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