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Vuelve El Torres más divinity... ¡cuando más duele!

Con su cinta en ese pelo apenas despeinado, ese rubio angelical y de un blanco impoluto (haciendo un guiño al eterno rival de los culés), puso fin al sueño blaugrana.
Torres, uno de nuestros referentes más divinity, vuelve a copar las portadas de los periódicos. Tuvimos que esperar al minuto 80 de la semifinal de la Champions para volver a ver las pecas del querubín de Fuenlabrada. Con su cinta en ese pelo apenas despeinado, ese rubio angelical y de un blanco impoluto (haciendo un guiño al eterno rival de los culés), puso fin al sueño blaugrana. Con esa cara de no haber roto un plato, recuperó ayer al ‘niño’ que todos esperábamos ver.
El jugador del Chelsea, de 28 años, casado y dos hijos, reapareció como todos esperábamos verle cuando más dolía. Recogió la pelota en el centro del campo con un control suave y con su zancada elegante y potente se plantó solo ante Valdés. Le regateó y el Camp Nou enmudeció. No festejó el gol con rabia, sino con cierta melancolía. Seguramente porque dejaba en la estacada a los que fueron sus compañeros de selección y amigos durante muchos años.
Sus compañeros corrieron hasta el córner para abrazarse de rodillas con él. Tras el pitido final, todos los periodistas buscaron al ‘niño’, que reconoció con una elegancia de gentleman inglés que el Barça es el mejor equipo del mundo, aunque “no siempre el más fuerte gana”.
 
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