Dicen que como en Estados Unidos no hay familia real las bodas de los hijos de presidentes, sobre todo cuando son queridos, sustituyen tales eventos. Claro que aquí lo mezclamos todo un poco y así salen batiburrillos como el bodorrio del Escorial, donde se casó Ana Aznar en 2002 y que fue equiparable al de cualquier infanta. Otra cosa que nos gusta es mezclar política y farándula. Amelia Bono se casó en 2008 con Manuel Martos, hijo de Rafael y para la ocasión Bono se hizo un injerto de pelo. Una cosa es aparecer calvo en el periódico y otra muy distinta hacerlo en el ¡Hola! A la boda acudieron Bisbal, Gallardón, Mario Vaquerizo y Rubalcaba. Al final Chelsea no ha tenido tanta suerte y no ha podido juntar a Oprah y Obama en su día ya que la primera no estaba invitada, aunque se rumoreó que sí, y el presidente no pudo acudir. La familia Clinton se ha conformado con Madeleine Albright, Ted Danson y así hasta 400 invitados.