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El criminal Charles Manson habla tras 20 años de silencio

La revista ha entrevistado al líder espiritual acusado de participar en el asesinato de siete personas, entre las que se encontraba la mujer de Roman Polanski, embarazada.
Tras dos décadas de silencio y coincidiendo con el cuarenta aniversario desde que fuera condenado por el asesinato de siete personas, entre ellas la actriz Sharon Tate, pareja de Roman Polanski y embarazada de ocho meses, Charles Manson concede una entrevista. Ha sido además a un medio español, la revista Vanity Fair en su número de mayo -que sale a la venta el 19 de abril-, y durante la charla ha querido practicar su castellano con una frase que es toda una declaración de intenciones: "La mala hierba nunca muere", dice Manson de sí mismo desde una prisión de California.
La noche del 9 de agosto 1969, Manson y tres de sus compañeros de una comuna hippie de las afueras de Los Ángeles entraron en el 10050 de Cielo Drive. Se hacían llamar ‘La Familia’, Charles era su líder y creían firmemente en la necesidad de espolear una guerra racial que el propio Manson había vaticinado.

Para ello, decidieron mutilar, torturar y asesinar a las siete personas que se reunían ese día de verano en la mansión de Los Ángeles, entre ellas la actriz Sharon Tate, pareja de Roman Polanski y embarazada de ocho meses, quien murió debido a las decenas de puñaladas recibidas. Al irse, los miembros de la secta empaparon una toalla en sangre y escribieron con ella una palabra en la pared: 'Pigs' –cerdos-.
"Soy muy mezquino. Soy muy mal hombre. No juego. Disparo a la gente", dice Manson al ser preguntado por Vanity Fair sobre el crimen. "Yo vivo en el inframundo. No le digo a la gente lo que tiene que hacer. Soy muy mezquino. Soy muy mal hombre. Sucio. Estoy en la plaza de toros. No juego. Disparo a la gente. Soy un forajido. Soy todo lo malo", añade.
Aquel agosto de finales de los sesenta, el mundo entero quedó conmocionado por la brutalidad del suceso. Tras 42 años de cárcel y veinte en silencio, Manson ha decidido mover ficha y contratar por primera vez a un abogado, el italiano Giovanni DiStefano, conocido por defender previamente a Sadam Husein y Slobodan Milosevic.
DiStefano quiere reabrir su caso y para ello ha presentado en su nombre un recurso ante el Comité Interamericano de Derechos Humanos y ha enviado una carta al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en la que le solicita la anulación de la condena por haberse vulnerado durante el juicio los derechos de su defendido.
"Creo que Obama es idiota por hacer lo que hace. No sé cómo le han podido engañar para meterse ahí. No se da cuenta de lo que le están haciendo. Están jugando con él", asegura Manson a Vanity Fair cuando se le pregunta su opinión sobre el presidente, a quien considera "un esclavo de Wall Street".
Manson, que fue condenado a muerte pero cuya pena fue conmutada por cadena perpetua tras la abolición de la pena capital en California, mantiene sin embargo en el otro lado de la balanza un gran número de seguidores, que continúan enviándole cartas a la cárcel, donde ha pasado 63 de los 76 años de su vida. Además se ha convertido, para muchos de ellos, en un referente del ecologismo gracias a su movimiento ATWA (air, trees, water and animals), que alerta de la destrucción del planeta por la contaminación.
"Todos somos mártires. El amor es un mártir. Por eso Cristo llama la atención. Por eso le crucificaron. Crucificamos a la gente y colgamos sus cuerpos en una cruz. Y nos llamamos después cristianos. Entonces, ¿quién es el mártir? ¿Quién destruye el amor o quien destruye al destructor? Es un círculo. Es bueno y malo. Sí, soy un mártir. Pero soy también una víctima. Y soy un ejecutor. Y una presa. Soy ambas cosas. Soy todo. No soy nada", explica Manson en su característico discurso. "Tarde o temprano la voluntad de Dios se impondrá sobre todos vosotros. Y a mí me condenasteis por ser la voluntad de Dios", sentencia