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Quién es quién en el culebrón Sánchez Vicario

La mejor tenista española de todos los tiempos no ha podido más. Arrinconada por las deudas con Hacienda, lanza una explosiva biografía en la que culpa de ello a sus padres y hace público su infierno familiar. Su único apoyo es el empresario Pep Santacana, su marido y padre de sus dos hijos.
Lo que todo el mundo sabía de Aránzazu Isabel María Sánchez Vicario (1971) es que ha sido la mejor tenista española de todos los tiempos. Lo que casi nadie conocía, al menos hasta que ella lo ha contado en la biografía 'Arantxa ¡Vamos! Memorias de una lucha, una vida y una mujer', es el duelo que mantiene desde 2008 con su familia, encabezada por una madre controladora y un padre severo, a los que la deportista reclama (al menos) 14 de los 45 millones que calcula haber ganado en su carrera. Repasamos los personajes clave de esta tormenta judicial y, sobre todo, emocional.

Arancha, la escritora

Trayectoria deportiva: 29 títulos, 17 años en activo, profesional a los 14, la tenista más joven en ganar un Ronald Garros, se retiró en 2002, actual capitana del equipo español de Copa Federación. Credenciales familiares: La menor de cuatro hermanos: Emilio (1965), Javier (1968) y Marisa (1976). No se habla ni con ellos ni con sus padres, Marisa y Emilio. Historial sentimental: Madre de dos hijos y casada con el empresario Pep Santacana. Antes lo estuvo con el periodista deportivo Johan Vehils y mantuvo una relación a principios de siglo con su entrenador, Antonio Hernández.

Marisa, ¿madre entregada o cruel matriarca?

Tiene 75 años y es la figura más potente de este entramado. Acompañó a su hija en cada partido profesional y controlaba cada detalle de su vida hasta la treintena: “Ella decidía sobre mi pelo, mi ropa... Cuando me compraba algo por mi cuenta, rara vez le gustaba”, afirma Arantxa en su libro. Algunas fuentes incluso indican que sentía cierto recelo ante ciertos círculos homosexuales femeninos del circuito. Sus hijos Javier y Emilio fueron tutelados en cambio por el entrenador conocido como Pato. No conoce a Leo, el segundo hijo de Arantxa.
En una nota de prensa tras la publicación del libro, la matriarca del clan Vicario se despacha con frases contundentes: "Con enorme sorpresa, y gran dolor, constaté que nuestra hija Arantxa había dado un paso más en su voluntad de herirnos y humillarnos". Y también: "Nosotros vivimos 20 años por y para ella. Lo dejamos todo de lado e hipotecamos nuestra vida y nuestro matrimonio". Para rematar: "Intentamos hacerlo lo mejor que pudimos. Está claro que fracasamos con ella".

Emilio, patriarca y gestor

Desde pequeños llevó a sus hijos al Club de Tenis Pamplona. Se dedicó a su profesión de ingeniero hasta que lo dejó para moverse con Arantxa de un Gran Slam a otro. Fue el encargado de administrar y gestionar sus intereses y mensualmente le daba una paga, de la que también le pedía cuentas. En la actualidad, con 79 años, está delicado del corazón y lucha desde hace dos años contra un cáncer de intestino y Alzheimer.
Su casa pertenece a una sociedad gestionada por Arantxa. Él y su abogado tienen dos demandas interpuestas. Una en 2010 por la que se le piden 14 millones de euros presuntamente desaparecidos (entre cuentas en Suiza, coches de alta gama e inversiones de más de tres millones en fondos de Madoff) y otra en 2011 para recuperar esa vivienda familiar. "En todo este tiempo no hemos recibido ni una sola visita de nuestra hija Arantxa. Ni un mínimo atisbo de preocupación. Ni un ¿cómo estáis?", explicó Marisa en la nota.

Emilio Junior, el pionero dubitativo

En un principio parecía que Emilio no iba a posicionarse en contra de su hermana, pero ha sido incluido en la nota de prensa como posible futuro demandante por injurias. Su trayectoria profesional ha seguido ligada al tenis después de retirarse (llegó a ser el número 7 del ránking mundial y fue un exponente en los 80), sobre todo al frente de la Fundación de la familia Vicario, dedicada a proyectos con discapacitados y la Academia de Alto Rendimiento Sánchez-Casal.
También escribió un libro, ‘Soñar para Ganar’, pero en él solo hablada sobre gestión de equipos, liderazgo y motivación. Tiene un blog en el que explica sus actividades y su opinión sobre temas deportivos como la reciente suspensión de Alberto Contador y colabora en numerosos medios de comunicación como comentarista. Está casado y tiene una hija. Arantxa ha matizado que su hermano no conoce a Leo, su segundo hijo, a pesar de que él lo ha afirmado públicamente.

Javier, el otro hermano empresario

Su actividad después de retirarse (fue número 23 en el ránking) también gira en torno al tenis, más en concreto en la construcción de infraestructuras como las pistas sintéticas a través de la empresa Greenset, encargada de construir en Sevilla las pistas para la final de la Copa Davis en las que la selección española ganó a Argentina a finales de 2011.
En el evento pudo vérsele con su esposa, Isabel Ruiz y sus dos hijas. También tiene participaciones en proyectos como el parque empresasial de Sant Cugat y ha sido profesor de tenis y entrenador personal de varios profesionales. A través de su abogado, ha dejado en entredicho la versión contada por su hermana: "Ella gestiona su patrimonio desde 2008, es un sinsentido (…). Es titular de 17 inmuebles fuera de España (…). Arancha no está arruinada", ha dicho su representante.

Pep Santacana, su actual marido y "único apoyo"

Es el principal apoyo de Arantxa y padre de sus dos hijos, Arantxa (2009) y Leo (2011). Parece que toda la familia Vicario estuvo a punto de no acudir a la boda de la tenista y Pep, celebrada el 12 de septiembre de 2008 en el Castillo de Peralada (Girona). Su padre también decidió en el último minuto asistir como padrino.
Pocos meses antes, un dossier fue entregado a varios medios con la trayectoria de Santacana. En él se incluían datos sobre varias relaciones amorosas anteriores (una de ellas con Prado, prima de Yola Berrocal) y deudas por valor de 600.000 euros. "Había una intención de desacreditarle, pero él ya me lo había contado a mi todo", explica su mujer en el libro. Y añade: "la familia se opuso rotundamente al enlace".

Hacienda, el gran personaje secundario

Arantxa calcula que ganó unos 45 millones de euros en toda su carrera. Reclama 14 a su padre, al menos. También varios inmuebles, entre los que destaca la casa familiar donde reside con su esposa.
Hacienda reclama a Arantxa liquidaciones tributarias por valor de unos 3’5 millones de euros de los años 1989, 1990, 1991, 1992 y 1993 que no fueron pagadas por constar su residencia fiscal en Andorra, una residencia que la Audiencia Nacional sentencia nula, ya que considera que en realidad vivía en España. Ella recurrió, y el Tribunal constitucional no le dio la razón, a pesar de que la decisión financiera fue tomada por su padre, entonces gestor de sus bienes. Este podría ser el hecho desencadenante de la tormenta y la polémica biografía.

Johan Vehils, su primer marido

Su primer gran amor fue Johan Vehils. Se casa con el periodista deportivo en el 2000 en Cerdanyola tras seis años de relación. Según parece, él insiste en que con 30 años 'Arantxita' debería convertirse en Arantxa y comenzar a gestionar su dinero y su vida con independencia de sus padres. Acaban divorciándose enigmáticamente a los diez meses de la boda.

Antonio Hernández, el coach personal

Tras la decepción amorosa con Vehils, la tenista se refugió en su entrenador personal de la ATP. En la actualidad sigue ligado a la familia a través de su trabajo en la Academia de Alto Rendimiento Sánchez-Casal, creada por Emilio y su inseparable compañero de dobles, Sergio Casal.