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La desesperación de Naomi

¡Qué mal lo pasó Naomi Watts! Con 25 años no conseguía trabajo en el cine y fue tal su desesperación que estuvo a punto de tirarse por un acantilado.
divinity.es | EFE
Ser una celebrity a veces es duro. Pero querer serlo y no poder, lo es todavía más. Sino qué se lo digan a Naomi Watts. La actriz australiana ha confesado a la edicón alemana de la revista 'In Touch' que estuvo a punto de tirarse "por un acantilado" cuando tenía 25 años porque no le ofrecían ningún papel.
A Watts, que actualmente tiene 41 años, la situación le hizo perder la paciencia. "No podía aguantar más. Por mucho que lo intentaba no conseguía ningún papel, por eso quise dejarme caer por un acantilado", se ha sincerado.
Pero eso fue sólo una etapa. Por muy mala suerte que tuviese al principio, Naomi Watts es ahora una de los más actrices más solicitadas por el mundo del celuloide. Sin ir más lejos, en el último Festival de Cannes. La australiana estuvo presente en dos películas:
  • "You Will Meet a Tall Dark Stranger", la última de Woody Allen, junto a Antonio Banderas.
  • El thriller "Fair Game", coprotagonizado por Sean Penn.
  • ¡Y ahí no acaba la cosa! Porque Naomi Watts, que empezó a hacerse conocida a principios de siglo por su trabajo en 'The Ring' (2002) y '21 Gramos' (2003), está a punto de convertise en la mayor sex symbol del cine.  Sí, sí. La actriz  dará vida a Marilyn Monroe en la película "Blonde", basada en la adaptación de una de sus biografías. Ni siquiera el parecido razonable de Scarlett Johanson ha podido con esta rubia.

    ¡Vamos! Que la carrera de Naomi va viento en popa y ahora sus problemas son otros. Su "prioridad" es su familia: "Lucho cada día para hacerlo todo bien y ser una buena madre".

    También su pareja, Liev Schreiber, es clave para ella. De  él dice que es uno de sus pilares y lo describe como "muy inteligente a la vez que complicado". ¡Vamos! El tipo de persona por la siempre ha sentido debilidad.
    Aún así Naomi no quiere hablar de bodas. ¡Ya llegará el momento! "Tal vez nos levantamos un día, vamos y lo hacemos. Tal vez no. Pero nunca tuve el sueño de casarme en una boda de cuento de hadas", ha contado.