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Chari y Rubén supersencillos en las playas de Cádiz

La exclusiva que esta semana han dado Chari y Rubén en el Qué Me Dices es todo una muestra o bien de periodismo de humor o de lo que jamás debería publicar alguien en una revista. Para empezar, un reportaje en el que ambos pasean por la playa con modelos imposibles.
En las facultades de periodismo pierden mucho el tiempo. Con lo estupendo que sería que pusieran como ejemplo reportajes como la exclusiva que esta semana han dado Chari y Rubén en el Qué Me Dices, se dedican a mostrar a los alumnos extractos de The New York Times. El artículo, a todo color y con titulares extrañísimos, es una muestra o bien de periodismo de humor o de lo que jamás debería publicar alguien en una revista. Contemos los antecedentes para quien no los sepa.
Chari y Rubén era una joven pareja de Cádiz que entró en GH por separado. A cada uno lo pusieron en una casa rodeados por seres del sexo opuesto. A Chari que, pese a que en el reportaje dice que ella es muy fiel y que ha tenido muchos novios, no es por nada pero se la veía venir, se le fue un poco la mano y el contoneo de caderas y coqueteó hasta límites bastante extremos (no realizó el coito pero poco le faltó) con todos los de la casa. Rubén en cambio fue un santo pese a estar rodeado de señoritas igual de ordinarias que su novia pero de muy buen ver, para quien le gusten las rubias teñidas, siliconadas y en perpetuo tanga. A la salida, Chari en vez de arrepentirse se hizo la chulita y Rubén no paró de llorar durante la temible entrevista con la Milá. Un cuadro, vaya.
Todo esto hay que contarlo para entender el reportaje en el que ambos pasean por la playa con modelos imposibles. El de Rubén, en fin, podría tener un pase, pero Chari aparece con una micro falda escocesa como de colegiala porno y también con un discretísimo y muy playero vestido de leopardo. Las fotos reflejan la imagen de una pareja feliz que retoza por las playas. Teniendo en cuenta la humillación a la que Chari sometió a Rubén, ese chico debería tener alguien (ya no digo un manager, sino un padre, una madre, un amigo, un primo lejano) que le dijera que no debería hacer ese tipo de reportajes. Él ahora debería mostrarse dolido y distante y, desde luego, llevar a caballito a su minifaldera y escotada novia o ex novia o lo que sea no es lo que más le conviene para su imagen de macho Alfa. En cualquier caso, ninguno de los dos parece muy coherente y el contenido de la entrevista debería entrar en los anales de la historia del no periodismo.
Por ejemplo, a la pregunta: "Se os ve muy enamorados, es difícil entender por qué discutís tanto", Chari responde: "Yo soy más impulsiva y él demasiado tranquilo". Entendido, discuten porque él es demasiado tranquilo, vamos que Chari tiene como objetivo vital sacar a ese hombre de sus casillas, al parecer.
Pero ahí no queda la cosa porque Rubén, después de un probable proceso de lobotomización, va y responde a la pregunta de qué les ha gustado más al uno del otro lo siguiente: "Además de su físico, que es guapísima, siempre me ha tratado fenomenal. Es sincera, cariñosa, ha estado con pocos chicos… Eso para mí es muy importante". Virgendelamorhermoso. Analicemos el párrafo con detenimiento. ¿Que diga en la casa que no está muy bien con su novio y que no descarta enrollarse con otro es tratar fenomenal? ¿Ser sincera es decir que no ha pasado nada, cuando acaba de estar en la cama (tonteando, no realizando el acto sexual) con dos maromos? Y habrá estado con pocos tíos, pero si con los que no ha estado ha hecho lo mismo que con Feroz pues no sé yo.
Sí, en efecto, este post me ha salido bastante abuela cebolleta puritana. Pero aclaremos conceptos. Si Chari hubiera llegado hasta el final con los jóvenes que la rodeaban y hubiera salido de la casa diciendo que no había podido soportar la vigilia sexual, me hubiera parecido ideal de la muerte. Pero ese concepto me visto como una porno star, caliento a mis compañeros de casa pero soy hipermegacasta no es de recibo. Y Rubén, como no espabile, lo va a pasar tirando a mal.