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"No entiendo cómo la gente puede ser tan cruel como lo fueron conmigo"

Quedamos con Sofía Mazagatos en un hotel de Madrid. La ex Miss trabaja ahora "como empresaria en el mundo de las nuevas tecnologías", pero no olvida su pasado: "Fui, con otras bellas mujeres, un referente en los años 90".
Nos encontramos con Sofía en uno de los lugares más exclusivos de Madrid, El Hotel Quinta de los Cedros, en pleno centro de la ciudad. Sofía se presenta con un atuendo clásico, sobrio, sin estridencias. Todo en ella es equilibrio, como si su imagen exterior reflejara un minucioso trabajo interior.
Le preguntamos directamente en qué anda ahora. Hace tiempo que no se sabe mucho de ella, aparte de su aparición en un programa donde vivió cómo un sin techo durante 10 días. Nos cuenta que trabaja "como empresaria en el mundo de las nuevas tecnologías, de compañías online" y que además estudia. A lo que añade rotunda: "Siempre hay que aprender algo". Los otros proyectos que le ofrecen de momento no le interesan. De hecho, cuida mucho cualquier propuesta que tenga que ver con su "imagen a nivel público".
Podríamos definirla como una mujer versátil que vive el momento. Así, un día recibió una llamada para trabajar en el teatro con Arturo Fernández y no se lo pensó. Como recompensa al duro esfuerzo obtuvo un premio como actriz revelación.
En lo que a la belleza se refiere, Sofía, ahora una elegante mujer de 37 años, fue hace 20 Miss España. Admite que ser elegida la mujer más bella de España cambió su vida de la noche a la mañana: "Fui, con otras bellas mujeres, un referente en los años 90". Aunque sabe que para estar tan divina es necesaria "disciplina".  Dice cumplir con sus rituales de belleza desde la adolescencia. En cuanto a la alimentación, confiesa que su secreto es no excederse en nada.
La maternidad es algo que todavía no contempla. Parece no sentirse preparada para ser madre y teme el mundo al que pueda traer un hijo. "Imagino que ese momento llegará, pero me asusta mucho, porque traer hijos al mundo no es un capricho", explica. Aunque tiene claro que cuando llegue ese momento será con una pareja, porque para Sofía un "hijo tiene que venir de un padre y de una madre y del amor".
Intentamos saber si tiene pareja. Elegantemente nos respondió: "De mi vida privada no hablo". Pero asegura sentirse libre por fin, sin estar pendiente de lo que opinen otros. Asevera: "No soy esclava de nada".