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El escultor Daniel Edwards crea un busto de Amy Winehouse en topless

El controvertido escultor de celebrities, Daniel Edwards, ya se ocupó de inmortalizar a otros rostros conocidos como Justin Bieber, Paris Hilton, Angelina Jolie o Britney Spears.
Daniel Edwards lo ha vuelto a hacer. El famoso escultor de las celebrities ha revolucionado las portadas con un controvertido busto de Amy Winehouse, en el que la recientemente fallecida aparece con el torso desnudo. Las críticas le han llovido, pero a Edwars no solo no le han molestado sino que parecía esperarlas. El artista ya retrató a Justin Bieber con su novia como Adán y Eva, Britney Spears de parto, la primera ‘caca’ de Surie Cruise y una Paris Hilton con el vientre abierto y los intestinos extraíbles.
Cada escultura de Edwards (Indiana, 1965) va acompañada de un dosier de prensa imprescindible. En él se explica el motor que le ha llevado a realizarla, siempre una reflexión social y mediática conectada con algún mito. Lo que para muchos es una anécdota, él lo convierte en icono y espejo.
En el caso de Winehouse, el propio artista ha aclarado que su muerte a los 27 le cogió por sorpresa y a punto de terminar la escultura. "Era una princesa de cuento de hadas que esperaba ser rescatada de la fama y la adicción, pero su príncipe nunca llegó", comentó Edwards. En la obra puede verse su inconfundible moño adornado con lilas y un pájaro, símbolo de libertad. Ni rastro de sus piercings y tatuajes, como si de verdad fuese la versión Amy de fantasía infantil.
El pasado agosto presentó en una galería de arte de Estados Unidos la obra ‘Justin y Selena como uno solo’, en la que los ídolos adolescentes aparecen también desnudos, pero esta vez de cuerpo entero y únicamente tapados por una hoja de parra. Adán y Eva del siglo XXI dirigiéndose al Edén. Todo, acompañado además por un ganso de Canadá y un armadillo tejano.
Su velada crítica sobre el acortamiento de la adolescencia y su uso lucrativo (adulto) recibió duras confrontaciones en algunos sectores, pero no por la obra en sí, sino porque en el momento de mostrarla Justin Bieber aún no superaba los 18 años.
Mucho más obvia fue su obra sobre el seguimiento mediático “abusivo” que la entonces reciente hija de Tom Cruise y Katie Holmes estaba sufriendo. La imagen de ‘La primera caca de Surie’ recorrió los telediarios de medio mundo.
La heredera más famosa de los hoteles mundiales también ha recibido su ración. Edwards mostró a Paris Hilton en plena autopsia, con un teléfono móvil cerca, su chiguagua y el vientre abierto, listo para que cualquier espectador pueda sacar el órgano que más le apetezca.
Angelina Jolie y Brad Pitt fueron mostrados al comienzo de su romance enganchados en un sensual abrazo. “Todas las parejas de Hollywood permanecen”, dijo el artista entonces, “una vez que entran en tu cabeza, da igual lo que les pase, se quedan ahí como un icono que suele estar muy alejado de la realidad de un amor”, añadió.
La época más descontrolada y dura de Britney Spears fue retratada a través de un parto mítico. La cantante, como la propia madre tierra, aparecía arrodillada en el suelo, dando a luz agarrada a la cabeza de un león. “En un momento en el que los medios no le perdonan haber dejado un tiempo la música para ser madre, se convierte de pronto en un símbolo pro-vida”, explicó Edwards.
Otras obras fueron una Hillary Clinton en topless (“¿nunca se la han imaginado así?”, dijo al respecto, rompiendo con su imagen de mujer de acero); el Príncipe Harry muerto, una reflexión sobre su rabieta de crío cuando el parlamento inglés no le dejó servir en Irak; y Fidel Castro, cuya escultura quería poner primero en Central Park de Nueva York y más tarde llevarlo a Miami, a Little Habana, para “deconstruirla” con sus detractores.