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Estos famosos no vieron 'las Joyas'

El programa se acaba, pero nos ha dejado algunas lecciones que podrían aplicarse muchas celebrities. Sobre todo cuando se conectan a internet: en cuanto les dejan una cuenta de Twitter o de Facebook, pierden la compostura.
'Las Joyas de la Corona' se acaba. Para siempre quedarán en nuestras retinas, en nuestros corazones y nuestros estómagos momentos como el Parlaparlalegalega, chunchun. El programa ha dejado algunas lecciones que, aunque los espectadores hemos comprendido bien, no estaría de más recordar a las celebrities. Sobre todo cuando se conectan a internet, que en cuanto les dejan un móvil con navegador y una cuenta de Twitter o de Facebook, pierden la compostura. Estos son los consejos:
1.No seas choni.
Las celebrities son muy dadas al chonismo. ¿Qué es Kim Kardashiam sino la sublimación de esta tendencia estética y cultural? La profusión de oros, pelos, uñas, colores y autofotos debería estar prohibida en nombre del buen gusto y sin embargo abunda. Como en la calle misma. Aunque Katy Perry se salva porque sabe dar un toque irónico al asunto, esta foto con Russell Brand en las uñas que subió a su Twitter es lo más choni del mundo. 
Los zapatos de Alicia Keys, por muy caros y de diseñador que sean, también merecen una mención especial:
2. No seas macarra.
La norma anterior se puede aplicar también a los caballeros. Si muchos tatuajes ya son de un gusto discutible, el hecho de contar en directo y con fotos cómo te están haciendo uno no tiene perdón. Ricky Martin, padre de dos hijos, lo ha hecho.
Mostrar las heridas de guerra tampoco es muy elegante, Lance Armstrong:
3. Si bebes, no twittees.
Tener el smartphone a mano mientras se está de copas y usarlo para twittear esa cosa tan graciosa que a la mañana siguiente ya no tiene ni pizca de gracia es un contratiempo que toda celebrity elegante debe evitar. Lo de la Lohan, que además presume de su pulsera anti-alcohol, no tiene nombre.
4. No molestes a los bebés y a los perros.
Famoso: a los cachorros de cualquier especie no les interesa tu afán por mostrar tu lado sensible y menos aún los comentarios de tus fans sobre lo monos que son. Basta fijarse en la cara que pone el pobre Mason Kardashiam, sobrino de Kim.
O en la triste mirada de la perra de Mariah Carey, recién parida, pensando "la que nos espera":
5. No presumas de lo que tienes.
Nada peor que ir por ahí pavoneándose de la riqueza. Bueno, sí hay algo peor: pavonearse de que la envidia de los demás aumenta la cuenta corriente. Cada visita al twitter de Paris Hilton, aunque sea para decir ¡qué fuerte! hace 'cling-cling' en su hucha. Aquí, en Maui:
6. Volverse loca por llamar la atención suele resultar patético.
En inglés tiene un nombre muy poco fino ('attention whore'). En español preferimos decir que se le ha visto el plumero a alguien. Demi Moore hace desesperados intentos para que le hagan caso en su twitter. Y como estamos en internet suelen funcionar. Este es de los últimos y ... ¿quién no tiene la careta de un mono al lado del ordenador?
7. Mantén una distancia corporal adecuada.
Unos centímetros bastan para que los demás no se incomoden ante tu presencia y mantengan a salvo su espacio vital. Y -parece que no sobra decirlo- tocarle un pecho a tu compañera de trabajo para publicarlo después en Facebook no es nada correcto. Aquí, Eva Longoria sobando a Tery Hatcher.
8. Mejor insinuar que enseñar.
¿Cuántas veces hemos oído al profesor de las Joyas Nacho Montes decirlo? Es una de las claves de saber vestir. Aunque por otro lado, nada gusta más en internet que un poco de carnaza. Tery Hatcher no se ha cortado en su Facebook aunque tenía auto-excusa: era por un fin benéfico.
9. No seas lo que no eres
No hay que aparentar normalidad si no se sabes qué  es. La gente común no se saca fotos en el Carrefour. Los mortales sólo lo hacen si consideran exótico un lugar. Y si vas a retratarte, Verdasco, quítate el relojazo de oro, que deslumbra a la cámara.