Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Lo inimaginable: un reality para estrellas alcohólicas se queda sin participantes

El reality show Celebrity Rehab lleva tres temporadas desintoxicando a todo tipo de celebridades con tendencia a la adicción. Pero cuando se disponían a grabar la cuarta temporada no encontraron a suficientes famosos ebrios que se prestasen. ¿Se ha entregado Hollywood a los placeres de la abstemia?
En divinity.es ya hemos hablado de los reality shows que más nos gustaría ver adaptados a la televisión española y de todos ellos nuestro favorito es Celebrity Rehab with Dr. Drew. Como su nombre indica, en él van a caer las estrellas que no tienen mejor cosa que hacer que beber, en primer lugar, y entrar en un reality, en segundo. El Dr. Drew es toda una personalidad de la televisión estadounidense: doctor y polemista, se reconvirtió en un gurú de los realities después de servir como consejero de salud en la primera edición norteamericana de Gran Hermano. En 2009, alarmado por el creciente número de celebridades que aparecían en la prensa por tener todo tipo de adicciones, propuso a la cadena VH1 un reality en el que se mostrasen sus procesos de limpieza (intravenosa y espiritual).
Lógicamente ni Julia Roberts ni Mick Jagger se apuntaron al experimento, pero si bien los participantes no son superestrellas sí resulta curioso ver a rostros muy familiares en semejante papelón: Daniel Baldwin es conocido por varios telefilmes y por ser hermano de Alec; Jeff Conaway es célebre por haber interpretado a Kenickie en Grease; Jamie Foxworth interpretó a la pequeña Judy en Cosas de casa durante cuatro temporadas antes de que hicieran desaparecer su personaje de la serie sin motivo alguno (y llegó a hacer porno cuando cumplió la mayoría de edad); Amber Smith fue una célebre modelo, portada en varias ocasiones de Sports Illustrated y primera modelo de Wonderbra; y Dennis Rodman fue uno de los chicos malos por excelencia de los años 90 y uno de los jugadores más mediáticos de la NBA. Todos ellos junto a ex-participantes de American Idol, cantantes country venidos a menos o personalidades varias de la televisión estadounidense.
Todo fue bien durante tres temporadas, pero lo impensable ha ocurrido: los productores se han quedado sin actores, cantantes o baloncestistas borrachos para la cuarta. Hoy, 1 de junio, era la fecha inicial de rodaje del programa y algunas estrellas ya estaban a bordo. Tila Tequila era uno de los platos fuertes. Tequila era una estrella en Internet gracias a sus sugerentes y elegantes posados para revistas como Penthouse, pero su fama se disparó cuando MTV la convirtió en protagonista de A shot at love with Tila Tequila, un reality show de citas en el que la novedad era que Tila, que se declara bisexual, tenía que decidir entre 16 hombres y 16 mujeres.
Los productores, en realidad, querían el más difícil todavía: Lindsay Lohan, la alcohólica más famosa de América y que va de fiesta en fiesta tropezando con las plantas. Llevan intentando reclutarla desde la primera edición ofreciéndole cifras cada vez más altas, que en este caso ha llegado al millón de dólares. Pero Lindsay, que curiosamente sabe tener dos dedos de frente en ocasiones contadas, prefiere intentar recuperar su estrellato cinematográfico y seguir haciendo editoriales de moda antes que decir adiós definitivamente a su dignidad meando en un bote ante las cámaras de la VH1.
La mala noticia es que por ahora habrá que esperar a una cuarta edición. La buena es que según la última encuesta nacional de salud realizada por el Departamento de Salud y Servicios Humanos del gobierno de Estados Unidos, el 50% de los norteamericanos con consumidores habituales de alcohol. En dos meses tenemos un nuevo casting cerrado.