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La jequesa de Qatar cree que tiene 30 años

Después de ver esta imagen de la jequesa de Qatar no había dudas sobre la apuesta temática del día. Adicta al bótox solitario (no comparte este gusto con su marido), luce joyas valoradas en más de 20 millones de euros y si le preguntan si tiene 50 años lo niega. La foto es buena pero el contenido de la entrevista es mejor.
En la vida, hay decisiones difíciles de tomar y optar por un camino u otro puede, casi, costar la vida. Hoy ha sido complicado decidir cuál es la noticia por la que debemos apostar en este blog. La lucha era a muerte. Por una parte, la casa de la familia Sisley (y los componentes del clan en sí mismos) era una tentación enorme. No es fácil resistirse ante esa declaración de la señora Sisley diciendo que tiene muy buen gusto para los colores, después de ver el horror vacui de ese comedor con alfombras de cebra y sillas con cuernos de gamo o sabe Dios qué animal… Pero en la vida no se puede tener todo y el 'Hola' da para mucho, así que el Emir de Qatar y su esposa han vencido.
Son más atractivos que los Sisley, aunque, todo hay que decirlo, la familia del emporio cosmético gana a la de los emiratos en su gusto al inyectarse bótox, todos ellos tienen su dosis, conscientes de que la familia que se introduce ácido butulímico unida permanece unida. En el caso del Emir y la Jequesa (sí, Emir no hay más que uno), la esposa usa el bótox en solitario y eso, lo decimos desde aquí, no puede traer nada bueno.
La sencillez, la austeridad no puede decirse que sean dos rasgos que caractericen al Emir bin-Kalifa al Thani y a su segunda esposa (en el reportaje comentan mucho el puesto, pero no queda claro si la primera también es esposa, es ex esposa o pasó a mejor vida). La jequesa Mozar aprovechó la visita a la Reina de Inglaterra para llevar todas sus mejores joyas. Eso sí, todas a la vez, excepto el día que se puso el collar Serpent de Cartier (valorado en 20 millones de euros, como bien indica la revista), que tuvo el buen gusto de no colocarse nada más, lo cual agradecemos.
Pero el dudoso gusto de la jequesa o el detalle de esos zapatos de Chanel que sospechamos que han diseñado especialmente para ella, es lo de menos. Lo que más nos ha gustado del reportaje es el texto. Escrito con sutileza pero con muy mala uva. Comentan que en un momento de los discursos, el Príncipe Felipe (de 89 años, pero que no pierde ocasión para lanzar un requiebro) hizo alusión a la visita de la Reina a Qatar en 1979 y añadió, dirigiéndose a la jequesa: "¿Usted no había nacido, no?" En el artículo, prudentes, advierten, como si no lo hubiéramos notado por las fotos, que la señora Mozah ronda los 50 años, pero que ella, coqueta y quizá enajenada por la sobredosis de bótox, respondió, con un par de narices: "no, yo no”.