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La maldición de las hermanas Tanner, las niñas de 'Padres Forzosos'

La serie de televisión de los 90 fue una fábrica de sueños rotos. A la ya conocida historia de las gemelas Olsen, se une ahora que la mayor de las tres hermanas tuvo bulimia.
La serie de televisión 'Padres Forzosos', una de las más populares de la televisión de los años 90, era realmente una fábrica de sueños rotos. La actriz que encarnaba a la hermana mayor de la alocada familia protagonista, Candace Cameron, acaba de publicar un libro en el que relata el infierno en el que se conviritó su vida después de que la serie se cancelase.
Candace, de 34 años, revela que tras la serie cayó en una espiral de desordenes alimenticios que pusieron en grave riesgo su vida. “No era por querer perder peso” -ha declarado la actriz que daba vida a D.J. Tanner a la revista People- “sino un asunto emocional”. La joven comenta que la bulimia “es una espiral muy peligrosa que puede empezar a consumir tu vida y acabar con ella”.
Precisamente en un capítulo de 'Padres Forzosos', que actualmente puede verse en el canal Factoría de Ficción (FDF), se centraba en que D.J., que era una atractiva joven aunque no tenía el cuerpo de una top model, intentaba pornerse a dieta a toda costa para poder ir a una fiesta en una piscina. En el episodio, D.J. Dejaba de comer e iba al gimnasio con obsesión. La intervención de su familia ficticia impedía el desastre y DJ aprendía que la anorexia era un camino inadecuado para solucionar los problemas estéticos. Algo que parece que la actriz no aplicó en la vida real.

Las gemelas Olsen también padecieron trastornos

Las hermanas en la ficción de Candace Cameron tampoco se han librado de una vida llena de miserias y problemas tras su paso por la serie. El caso más mediático es el de las famosísimas hermanas Olsen. Las gemelas, que encarnaban el papel único de la pequeña Michelle, montaron un imperio con su imagen y su nombre. Sin embargo, con la llegada de la adolescencia, ambas caerían en una espiral de destrucción y decadencia con problemas alimenticios, politoxicomanía y escándalos diversos.
La actriz Jodie Sweetin, que hacía de Stephanie, la mediana de las hermanas Tanner, tampoco se ha librado de una vida tortuosa y errática. La joven también publicó una autobiografía en la que narra que durante varios años fue drogodependiente. En el libro la actriz cuenta que tras algunas desintoxicaciones acudía a dar charlas en las Universidades a los estudiantes para prevenirles de las drogas totalmente colocada. Además relata que vivió un periodo de desintoxicación, pero luego recayó con mucha fuerza. “Yo volví al vicio como si en mis peores momentos. Gastaba setecientos dólares por semana en metanfetamina y cocaína”, narra.
La que mejor parada resultó del elenco juvenil de la serie fue la actriz que hacía de vecina de los Tanner, la incorregible Kimmy Gibbler. La actriz que le daba vida (Andrea Barber) se retiró de la actuación después de que acabara la serie y actualmente es peluquera, está casada y tiene dos hijos.