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La pasión no era turca precisamente, era Georges Corraface

Si hubo un reclamo para que ‘La Pasión Turca’ fuese un taquillazo fue gracias a él. Más canalla que la muerte, menos canalla que su físico.
Además de la revisión de la novela de Antonio Gala y de Ana Belén si hubo un reclamo para que ‘La Pasión Turca’ se convirtiese en el taquillazo cinematográfico de 1994 fue gracias a la interpretación y el físico sublime de Georges Corraface. El actor francés se convirtió por obra gracia de su papel como Yamam en el objeto de deseo de todas las españolas y algun que otro español.
De golpe y porrazo Corraface pasó de ser un actor totalmente desconocido en nuestro país a convertirse en un imprescindible de los programas de televisión, las revistas y las fiestas de sociedad. Su belleza racial y su simpatía lo convirtió no sólo en uno de los guapos oficiales del famoseo nacional sino en uno de los actores más queridos por el público. ¡Cómo suspiraban las féminas por un hombre así!

Proyección internacional

Ahora el galán cuenta con 52 añitos –muy bien llevados, eso sí- pero entonces contaba con 20 años menos. Poco sabemos de su vida personal, salvo que es un ratón de biblioteca, tiene orígenes griegos y también es músico. ‘La Pasión Turca’ le acercó a nuestro cine y a nuestro idioma “Hasta entonces no tenía ningún sentido sobre lo que es el cine español, no hablababa una palabra de español y de repente estaba en medio de un equipo español fantástico”, declaraba en 2009.
Antes de seducir a Ana Belén en ‘La Pasión Turca’, Corraface había hecho su debut internacional –después de varias películas en su Francia natal- como protagonista en la superproducción “Cristobal Colón: El Descubrimiento” en la que compartía cartel con figuras de primera talla como Marlon Brando, Benicio del Toro, Catherine Zeta Jones o Tom Selleck. También lo habíamos visto junto a Sally Field en ‘No sin mi hija
Tras ‘La Pasión Turca’ y la revolución que supuso en España su figura, todos los directores se rifaban al nuevo galán pero en aquel tiempo tan sólo hizo una segunda película en nuestro país: “Muere mi vida” de Mar Tarragona. Tuvimos que esperar cinco años más para verlo en otra cinta española, “Kilómetro Cero” de Juan Luis Iborra. Su última aparición en el cine nacional fue en la película de 2001 “Reflejos” de Miguel Ángel Vivas.
La escasa repercusión de estas películas hizo que le perdiéramos la pista al actor. Ha esatado realizando, principalmente, películas francesas y griegas.