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La viuda-asesina de Gucci prefiere la cárcel a trabajar en un restaurante

Patrizia Reggiani mandó matar a su ex en 1995. Dos años después la mandaron a la cárcel y ahora rechaza la libertad condicional porque es "perezosa" y no quiere ponerse a trabajar.
A pesar de que las reclusas con las que comparte celda colgaron a su primer hurón, llamado Bambi, de una de las literas, Patrizia Reggiani no ha querido acogerse a su derecho a la libertad condicional que le permitiría trabajar ocho horas fuera y volver a la cárcel solo para dormir. Cumplida más de la mitad de su pena de 26 años por el asesinato de su marido, el heredero de Gucci y mujeriego reconocido Maurizio Gucci, la ‘viuda negra’ vuelve a dar titulares. "No gracias, salir significa trabajar y no he trabajado un solo día de mi vida", ha sido su argumento. Repasamos las claves de su vida y obra.
- Maurizio y Patrizia se casaron en 1972 en contra de la voluntad de Rodolfo Gucci, padre de él e hijo del fundador de la marca, a quien no le gustaba la joven. En 1984, el heredero la dejó por la llamativa rubia Paola Franchi.
- Antes tuvieron dos hijas, Alesandra (36) y Allegra (29).
- Maurizio  fue asesinado el 27 de marzo de 1995 mientras esperaba al ascensor de su oficina milanesa. Tenía 46 años y varias amantes. Tras la investigación, la policía determinó que su ex mujer pagó a dos sicarios (Benedetto Ceraulo y Orazio Zicala) para que le pegasen cuatro tiros.
- Giuseppina Auriemma, su vidente personal , fue el nexo entre cliente y asesinos.

- Patrizia (63) reclamaba entonces a Maurizio casi cada día la pensión para sus hijas. Le parecían "un plato de lentejas"  los 650.000 euros acordados y le amenazaba con contar los trapos sucios de su familia en un libro autobiográfico si la cantidad no aumentaba notablemente.
- En el juicio por la autoría intelectual de Patrizia, Danilo Buongiorno, su abogado, argumentó problemas psicológicos a causa de la intervención cerebral que sufrió para extirparle un tumor.
- La película sobre los hechos, que dirigiría Ridley Scott, lleva años rondando Hollywood. Angelina Jolie interpretaría a Patrizia y Leonardo Di Caprio podría ser Maurizio. "La historia no está autorizada. Si ofende a nuestra familia intentaremos bloquearla", han dicho fuentes de la familia.
- La reclusa tiene los ojos de color violeta, como Liz Taylor.
- Acostumbrada a galas, recepciones, estrenos y fiestas, dicen que al llegar a la cárcel soltó una única queja al aire, que ha creado leyenda: "¡Ay! ¡Si al menos pudiera maquillarme!”.
- Desde que fue condenada en 1997, comparte celda con otras reclusas, que no se lo han puesto fácil.
- Su único apoyo dentro son sus plantas y un hurón, el segundo después de que Bambi apareciese ahorcado en su litera. “Soy demasiado perezosa para dejar la cárcel (…), prefiero quedarme y regar mis plantas”, ha dicho en la corte italiana.
- Los trabajos que el tribunal le ofrecían eran en un restaurante o un gimnasio.
- Actualmente sale 12 horas cada 15 días, que pasa visitando a su anciana madre, Silvana, en la mansión de varias plantas que fue el hogar familiar y que heredaron sus dos hijas.
- Los rumores de Milán aseguraban en la década de los noventa que Maurizio se gastaba unos 10.000 euros (20.000 liras de entonces) en flores para sus amantes.
El imperio Gucci fue fundado en 1921 por Guccio Gucci, un artesano del cuero florentino que creó una tienda de bolsos. El negocio prosperó después de la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial. Su hijo Aldo lo convirtió en un icono y expandió la empresa familiar a París, Nueva York y Tokio.  En 1974, Gucci contaba con 14 exclusivas tiendas y 46 boutiques en todo el mundo.