Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Las claves de la octava temporada de Anatomía de Grey

La séptima temporada de ‘Anatomía de Grey’ nos dejaba con un amargo sabor a tristeza, mucho drama y poca compasión, ¿recuerdas el final?. Te resumimos algunas de las claves que podrás ver a partir de esta noche en Divinity de tu serie favorita.

“Es más fácil estar solo, porque y si te das cuenta de que necesitas amor y no lo tienes, y si te gusta y dependes de el, y si construyes tu vida en torno a el y luego todo se desmorona, ¿se puede sobrevivir a ese dolor?”. Con estas últimas palabras cerraba su diario Meredith Grey al final de la séptima temporada.

La octava temporada comienza con dos crisis matrimoniales en toda regla, por un lado Dereck y Meredith consiguen la custodia de la pequeña Zola, pero el gran momento se ve enturbiado por la alteración de ella en el ensayo clínico contra el Alzheimer que ambos estaban realizando. El caso de Adele, la mujer de Richard, fue manipulado por Meredith. La doctora cambió el placebo por la fórmula que experimentaban, el ensayo debe realizarse al azar, pero Grey por implicaciones personales se toma la libertad de jugar a ser Dios. Karev que presencia la maniobra de su compañera, decide denunciarla y así truncar sus posibilidades de ascender a jefa de residentes. Con la bomba informativa de Álex se desata la guerra en el Seattle Grace, Dereck se va de casa, su mujer ha tirado por la borda toda la investigación. Meredith  acaba sola con su hija. Richard, como director del hospital, tendrá que enfrentarse al consejo del hospital que decidirá sobre el futuro de Meredith y tendrá que debatirse entre lo justo y lo honorable, al fin y al cabo su protegida truncó el ensayo por darle una oportunidad a su mujer.
Dereck y Meredith tendrán que superar el bache y afrontar sus carreras con toda la polémica del ensayo a sus espaldas: la custodia de Zola, la enfermedad de Adele y la difícil situación del jefe de cirugía.

En el hogar de los Hunt no andan mejor las cosas, Cristina anuncia que está embarazada y mientras Owen no disimula su entusiasmo por ser padre, ella toma la decisión de interrumpir su embarazo sin opción a negociar. Hunt que parecía haber aceptado las condiciones de Cristina sobre no tener hijos en su matrimonio, cambia de opinión y reabre de nuevo el debate sobre cómo Cristina no le deja formar parte de su vida, Hunt reacciona poniendo a su mujer de patitas en la calle. Dramón al canto…
La estrategia de Karev pone en jaque a Meredith, que se juega su puesto en el hospital. Sin embargo, el fin no justifica los medios y a Álex le sale al revés, la plaza de jefe de residentes va para Kepner. Una de las intrusas del  Mercy West y en la octava temporada tendrá que lidiar con las malas caras de sus compañeros.
Pero no todo serán penas en la nueva temporada. Altman acaba la séptima en brazos de su marido, su marido legal, el paciente con el que se casó para que su seguro cubriera sus tratamientos y del que afirmaba no estar enamorada. La cosa es que Altman termina plantando a un psicólogo de gran prestigio por irse con su marido moribundo…las cosas del amor, ya se sabe.

Callie y Arizona, recién casadas, comienzan su nueva vida con su hija, totalmente recuperada del parto prematuro por el fuerte accidente de coche,  y su mejor amigo, Mark. Quién recordemos que termina la temporada cediendo ante Avery y aceptando que Lexie jamás volverá con él. Superar la ruptura que se llama.
El final de la séptima temporada abre una enorme brecha en las relaciones personales de nuestros protagonistas, y será en lo nuevo que estrena hoy Divinity cuando conozcamos la dimensión total de sus decisiones en sus vidas cómo médicos.
Sígueme en Twitter @crisrodriz