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Halle Berry necesita un estilista

Las últimas apariciones de Halle Berry dejan una imagen muy pobre de la actriz. Y es que se está revelando como una gran hortera a la vista de los modelitos con los que nos agasaja en cada foto. Urge alguien que le asesore.
La confirmación llegó el otro día en la entrega de los Globos de Oro, pero ya había algo que empezábamos a sospechar: que Halle Berry es una mujer de bastante mal gusto. Eso sí, en el vestir, que en sus parejas sí que escoge con cuidado: mira a Gabriel Aubry y a Olivier Martínez, ambos un género de excelente calidad. Pero, en lo que a la ropa se refiere, Berry se ha metido en una espiral de horror que ha culminado este domingo al aparecer en la ceremonia de los Globos de Oro con este Nina Ricci lencero con unos velos colgantes que recuerdan al traje de Miss Mamarracha. Las sandalias plateadas apenas se aprecian aunque casi mejor, porque parecen de zapatería de barrio.
¿Qué le pasa a Halle? Yo creo que no es novedad lo de su falta de buen gusto, simplemente que ahora se ha hecho más patente. La pobre no sabe muy bien cómo adaptarse a las tendencias de la moda, como le ha pasado recientemente con el traje. Es una de las más elegantes del momento, pero ella la estropea con un hórrido Balmain brocado que recuerda a la tapicería de un sofá. ¡Además con el pantalón acampanado! Lo vuelve a intentar después con uno masculino de raya diplomática, no muy favorecedor pero correcto; el top de seda infumable, el bolso de leopardo y los zapatos de punta marrones se cargan lo que podría haber sido un look interesante. Yo no sé cómo no desistió con esto del traje después de lo poquito que acertó ya en su primera intentona en 2006... ¿Lo rescató el pasado noviembre para salir a cenar, combinado con más animal print? Debería saber ya a estas alturas que los tejidos brillantes son siempre feos y que favorecen poco, incluso a mujeres guapas y exhuberantes como ella.
Seamos justos: Halle no siempre viste mal, sólo que muchas veces se equivoca de manera garrafal. En ocasiones, va muy elegante, pero comete errores de quinceañera olvidándose de depilarse las axilas. ¡Y ya le ha pasado alguna vez más!
Pero más allá del mal uso de la cuchilla, lo que definitivamente le pierde a Halle Berry son los brillos. Una de sus firmas preferidas es Kaufman Franco, un auténtico catálogo de brilli-brillis que recuerda a las tiendas de confección de bodas baratillas pero para celebrities. Gracias a esta marca hemos podido ver a la actriz vestida de sirenita, con escamas y todo. Y es que las lentejuelas son la pieza preferida de estos diseñadores, que utilizan con profusión como podemos ver aquí o aquí.

Su personaje en Los Picapiedra debió marcar mucho su estilo, porque desde entonces ha utilizado el animal print con regulares resultados: horterillas o acertados, depende.
Aunque, si hay un modelazo memorable, ése es el que lució el día en que ganó un Óscar. ¡Y no precisamente por bonito y elegante! Sino porque resume a la perfección su filosofía a la hora de vestir. Ese célebre Ellie Saab que llevó aquella noche tenía una interminable falda con cola borgoña con su efecto preferido, ¡el brillo! Después, el cuerpo era como una malla transparente con unos motivos vegetales que cubrían las partes pudendas pero dejaban apreciar a la perfección su magnífica anatomía. Este efecto transparencia-flora primaveral es, cómo describirlo brevemente, feo.
Invitamos a Halle Berry a que se inspire un poco más en su estilo urbano para las alfombras rojas, donde da imagen de una mujer joven y moderna que lleva ropa de calidad, y no una choni adicta a Stradivarius.
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