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Iker y Sara, amor de portero y re-portera

El portero y la re-portera son el nuevo estereotipo de pareja perfecta. Se acabó el tandem torero-folklórica
Hubo un tiempo en el que la pareja perfecta era la del torero y la folklórica pero ese cliché está más pasado de rosca que la propia Pantoja. Lo que se lleva ahora es emparejar a un futbolista de Primera División con una periodista de Deportes que ponga sonrisitas en directo cuando habla de su novio. Aunque bueno,  no sé si habrá muchos más ejemplos de periodista y futbolista. De hecho, yo sólo conozco uno más: el de Cristina Tárrega y su marido futbolero. En cualquier caso no me atrevería a decir que la estética de esa pareja me parece tan ideal como la de Carbonero-Casillas.
Los caminos que han recorrido Iker y la coqueta redactora hasta encontrarse son bastante diferentes. Del portero del Real Madrid hemos conocido hasta cuatro novias en los últimos meses. Rompió con la ex-presentadora de “El Juego del Euromillón” (con la que no es Paula Vázquez y ahora retoza con Cayetano Rivera) a finales de 2008 y desde entonces se le ha relacionado con tres zagalas diferentes. Una se llamaba Ana Isabel y trabajaba en “marketing de un banco”. Vamos, que igual podría ser una de esas teleoperadoras que te llama amablemente para venderte una tarjeta de crédito o la típica ejecutiva que viste con falda de tubo y cobra muchísimos euros. Luego apareció una morena fugaz de profesión desconocida, y más tarde, en Febrero de este año 2010, QMD! publicó las fotos de una supuesta nueva novia rubia de Iker de la que no trascendió ni el nombre.
Sara Carbonero, por su parte, sólo tuvo un novio que era ni más ni menos que un periodista en la cadena COPE.
El origen de todo este romance, según cuenta una prestigiosa y fiable fuente de información llamada Google, surgió en los vestuarios del Real Madrid con una porra entre jugadores que apostaron para ver quién se quedaba con la compañera de J.J. Santos. Los principales postores fueron Cristiano Ronaldo e Iker Casillas. Ganó Iker y por eso Sara Carbonero duerme ahora en su casita. Por eso y porque desde Boadilla del Monte (donde vive el portero merengue) a Telecinco hay sólo 30 minutillos en coche cogiendo la M-40.
Los tortolitos comenzaron a intimar casi a escondidas en un reservado de la discoteca Pachá. Luego se atrevieron a pasear por el madrileño barrio de La Latina y en los últimos días ya van de la mano a todos sitios. Su aparición estelar tuvo lugar hace unos días en el Madrid Open de tenis. La deportiva pareja eclipsó al resto de famosillos que fueron al torneo a poner cara de que saben mucho de tenis. Eso sí, lo mejor estaba por llegar porque a la salida se calentaron entre dos coches y se enrollaron como si tuviesen 15 años cada uno. ¡Qué bonito!
Allí también estuvieron compañeros de equipo de Iker como Sergio Ramos e Higuaín, que no ganaron la supuesta porra y se quedaron sin la bella Sara. Amaia Salamanca también andaba por el recinto, quizás buscándose un novio futbolista, pero no lo consiguió. Belén Rueda y su novio se dieron el lote en pleno torneo y Ana Obregón estuvo haciendo un poquito de publicidad de la película “Sexo En Nueva York”. Menudo percal. Mejor vuelvo con Iker y Sara.
Los felices novios deben estar ahora juntitos preparando la maleta para irse a Sudáfrica. ¿De vacaciones? Pues no, pero casi. El Mundial de fútbol se celebra este año en el remoto país y a los dos les toca trabajar. Él, como portero y ella, como re-portera (¡Ay! ¡Qué chiste tan malo!). Como pareja estarán poniendo velitas a la Virgen para que España llegue a la final y así sus respectivas empresas los mantengan en el exótico país el máximo tiempo posible. Menudo periodo de asueto que van a tener. Sólo me da miedo una cosa. El Mundial estará lleno de reporteras de televisión guapísimas y de jugadores de fútbol guapísimos. No digo más.