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La Infanta Elena y Fernando Garrido, ¿amor de oficina o culebrón forzado?

¿Quién es el hombre que aparece desde hace un año en multitud de titulares acompañado de la ex del ex Duque de Lugo? ¿Es romance o espejismo?
En la prensa de sociedad hay un refrán que se usa muy a menudo para justificar los rumores: "cuando el río suena, agua lleva". Cuando se trata de la Casa Real no se puede utilizar ese refrán ni ningún otro, hay que andar con mucha cautela. ¿Quién es el hombre que aparece desde hace un año en multitud de titulares acompañado de la ex del ex Duque de Lugo? Se llama Fernando Garrido y es el jefe de la Infanta (sí, la Infanta Cristina tiene jefe) Él es el Director General del Instituto de Acción Social de la Fundación Mapfre y la Infanta una asalariada más del ente.
La prensa comenzó a relacionarles (al menos en titulares) en la Cabalgata de Reyes del año pasado (¿les veremos este año de nuevo?) cuando ambos acudieron a ver cómo desfilaba la carroza patrocinada por la fundación en la que ambos trabajan. Amparados bajo un paraguas de los que regala la aseguradora a sus clientes más fieles vieron como se ejecutaba la inversión social de la compañía. Visto con los ojos de un niño, la situación se resumiría en : son compañeros de trabajo, están trabajando, aprovechan para llevar a sus hijos. Visto con los ojos de un adulto que quiere volver a casar otra vez a la Infanta (aunque sólo sea por ver a un miembro de la Casa Real, divorciado, re casándose por la Iglesia) podría ser más que eso. De hecho, es lo que todo el mundo insinúa y nadie se atreve a decir. Nosotros tampoco.
Lo que ocurre es que no hay ningún indicio que haga pensar que son realmente pareja y la última vez que se les vio juntos fue en la comida de Navidad que realizaba la Fundanción Mapfre. En esta ocasión, la prensa volvió a hablar de la parejita y hacía tiempo que no protagonizaban titulares. Sobre todo desde que Fernando Garrido hubiera decidido no aparecer en actos públicos junto a Elena de Borbón, para no alimentar más los rumores de noviazgo. Por otro lado, fuentes cercanas al ámbito laboral han dicho por activa y por pasiva que la relación que mantienen es de "amistad y estricta profesionalidad" pero el pueblo español no quiere resignarse a ver cómo su Infanta se queda para vestir santos.
Fernando, separado desde el pasado verano, tiene mucho mejor porte que Jaime de Marichalar aunque no sabemos si sabrá tanto de moda como el ex Duque de Lugo. También tiene un trabajo afín a los intereses de la Infanta, algo que podría conectarles, aunque mezclar trabajo y amor siempre es una bomba explosiva. Lo más importante es que tiene cara de aristócrata, y eso le vendría muy bien en el hipotético caso de que se casara con la tía de Leonor, Sofía, Juan, Pablo, Miguel e Irene.
En el entorno laboral, Fernando parece ser una persona comprometida con los problemas sociales y gestiona programas de becas para discapacitados que abarcan un amplio abanico de especialidades profesionales, desde la ebanistería a la automoción, pasando por la contabilidad y la restauración de muebles antiguos.
La pena de todo esto es que si los rumores se hacen realidad no habrá posado en el ¡Hola! ni contarán sus asuntos, ni enseñarán sus casas... Tendríamos que esperar a uno de esos comunicados timbrados con el logo de la Casa Real y con un poco de suerte a una nueva boda. ¿Esperaremos? Claro que sí, todo sea por ver a la Infanta Elena en los brazos de un hombre que la ama.