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Muy diva y muy católico. No, no es Madonna, es José Mourinho

El Madrid siempre ha tenido jugadores con aires de estrella de cine. Sin embargo ahora ha dado una vuelta de tuerca más al contratar un entrenador que se atreve a compararse con Jesucristo y que exige hoteles de lujo en Beverly Hills. Señoras y señores: José Mourinho.
José Mourinho acaba de llegar al Real Madrid pero hace ya semanas que ocupa las conversaciones de los más futboleros. Concretamente, saltó a la palestra tras arrebatarle la semifinal de la Champions League al Barça y anunciar a bombo y platillo que le gustaría entrenar en el Santiago Bernabéu. Su chulería no es nueva. Ha tenido varios encontronazos con la prensa en estos últimos años e incluso tuvo que pagar 13.000 euros a un periodista del 'Corriere de la Sera' por insultarle. Una joya el tío.
Ahora viene a España con las pilas cargadas y desprende una actitud un tanto chulesca. Más que de chulo su actitud es la de una diva del pop. En una entrevista reciente aseguró que Jesucristo no caía bien a todo el mundo, como él. Igual que Madonna, que se crucificó en su gira de 2006 para venderse como una Jesucrista moderna. También le gustan los hoteles caros y los lujos, como a Mariah Carey, y cuida hasta el extremo su vestuario, como Kylie Minogue. Sólo le falta arrancarse a cantar alguna tonadilla techno-electrónica.
Su irrupción en el panorama patrio se ha hecho oficial con el anuncio de su fichaje y con la consiguiente planificación a corto plazo de los eventos que desarrollará el Real Madrid. De momento se van de pre-temporada a Estados Unidos y el portugués ha exigido que se deben de alojar en el 'Four Seasons' de Los Ángeles, igual que Britney Spears cuando andaba loca perdida. También ha anunciado, así de primeras, que no piensa contar con Guti porque no quiere gente que no esté motivada al 100%. ¿Qué va a pasar entonces con el ex de Arantxa de Benito?.
Como buena diva que es, ya tiene preparada una exclusiva con la revista GQ, que le dedica un intenso reportaje en el próximo número de julio y en el que podemos leer cosas como que el ex-entrenador del Inter regaló a sus jugadores 30 crucifijos comprados en la boutique oficial del Vaticano. También afirma que reza pero que con Dios no habla de fútbol. Aída Nizar a su lado es la reina de la sencillez.
Sin embargo, como futbolero que soy, he de reconocer que el muchacho del asunto sabe un rato y que su currículo da vértigo de lo bueno que es. Dio al Chelsea seis trofeos en tres años y recientemente ha conseguido la Champions League con el Inter.
Ahora llega al Madrid y tiene la suerte de encontrarse con un equipo de lujo que gracias al buen hacer de Pellegrini ha logrado compactarse y dejar de ser un grupo de estrellas independientes. Estoy impaciente por ver sus primeras ruedas de prensa. ¿Habrá insultos?, mejor que haga una versión de “Hung Up”.