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Fotos reales con truco, pero sin Photoshop

Examinamos a fondo las fotos oficiales de la boda de Guillermo de Inglaterra y Catalina Middleton y nos quitamos el sombrero ante el fotógrafo por su destreza técnica. Aún así resultan bastante conservadoras.
Las revistas publican estos días las fotos de la boda de Guillermo y Catalina. Aunque se han visto mil y una veces por internet, el papel brinda ahora la posibilidad de analizarlas con calma y fijarnos en detalles que han pasado inadvertidos en las pantallas. Así que tras dejarlas reposar destripamos las fotos oficiales del enlace que la Casa Real británica publicó en Flickr.
Cuando toca retratar a reyes el retratista de turno pone toda la carne en el asador para lucirse.  Hugo Burnand, el fotógrafo encargado de esos retratos, tiene tanto oficio como poco arte. Las tomas que ha disparado técnicamente han sido ejecutadas perfectamente, pero el resultado es muy conservador. Seguramente eso es lo que se esperaba de Burnand. Una institución tan rancia como una monarquía no arriesga nada.

Un cámara muy especial

Una de las cosas que llama la atención de estas tomas a cualquier fotógrafo es que tienen algo profundamente irreal en lo que respecta a la óptica, pues están trazadas con escuadra y cartabón. El autor explicaba hace pocos días en la revista Amateur Photographer que la cámara empleada era una Hasselblad HD-50 de 50 megapixeles.
Una máquina que cuesta más que muchos coches y que es la sucesora, en versión digital, de la que usaron los astronautas en la Luna. Vamos, que hasta en eso se ha tirado la casa por la ventana. Para el trabajo es casi seguro que se ha empleado un objetivo especial que permite trazar con total exactitud las líneas que conforman la composición antes de pulsar el botón de disparo. Con ello se logra que todo quede en su sitio y transmitir una idea de orden sin usar Photoshop.
Aunque no hay que engañarse. Esa armonía con la que vemos colocados a todos los retratados en la estancia es sólo una ilusión. Que nadie intente hacer eso en casa. Con el 99% de los equipos fotográficos no lo logrará, sobre todo la foto de grupo.
No le quitamos ningún mérito al fotógrafo, pues el encuadre roza la perfección. Pero hay que tener en cuenta que el resultado es mucho más artificial de lo que parece. Aunque no vemos rastros de maquillaje digital. Todos conservan sus marcas de expresión pero la iluminación y el maquillaje 'real' han eliminado algunas arrugas de la cara de Isabel II.
Lograr algo así es bastante complicado, pues el esquema de iluminación empleado es magistral. Una combinación de luz natural y luz artificial, contamos hasta tres focos, que permite favorecer a todos los que aparecen en la imagen y eliminar casi todas las sombras del espacio y de los rostros -se ha aplicado la luz suficiente para quitar algunas imperfecciones-.
A eso hay que sumar que hay niños en la foto y estos, por obedientes que sean, son imprevisibles y suelen dar quebraderos de cabeza a la hora de componer. Un ejemplo de manual de hasta que punto es posible engañar sin manipular digitalmente una imagen.