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¿Lady Gaga for president? Los tiempos han cambiado

La hemos visto ataviada de todas las formas y ahora también de política. Lady Gaga se ha subido al escenario en Portland y no para cantar, sino para dar un mitin. Algo así como lo que hacía Joan Baez, aunque con alguna diferencia.
A Lady Gaga la acabamos de ver ataviada de activista con cierto aire 'nerd' -por culpa de las gafas que le prestó Terry Richardson-. En las imágenes la diva , como tantas otras veces, recibía ovaciones del público. Pero el escenario no era uno de sus multitudinarios conciertos. ¡Las fotos fueron realizadas en un mitín político en Portland!
Al ver las tomas -seguro que serán reproducidas muchas veces- parece que Gaga se ha visto tentada a disputarle el poder a Obama, al que gana en amigos en Facebook. Pero no, las imágenes representan un acto de protesta contra los enemigos políticos del presidente: los republicanos. Se busca que voten a favor de terminar con la prohibición que impide a los homosexuales pertenecer el ejército estadounidense. Una causa posibilista que poco tiene que ver con las utopías de los años 60, en los que se hubiera pedido la disolución del propio ejército.
Es difícil al ver a Gaga en un acto político no comparar la imagen con la de Joan Baez en la marcha por los derechos civiles de Washington. Entonces la combativa cantautora, que hizo piña con Bob Dylan,también protestaba contra el lado más siniestro del 'sueño americano'. A pesar de que aquellas fotos de Baez son imágenes periodísticas, como las presentes, la puesta en escena en uno y en otro caso tiene muy poco que ver.
Gaga es una experta en remezclar todo lo que se le cruza por delante, estamos seguros de que se ha dedicado a 'vampirizar' el histórico aspecto de Baez en aquellas estampas. Prueba de ello es que se ha tatuado en la muñeca el símbolo por la paz -como podemos ver en la tercera de las fotos del artículo-. Un icono que también lucía la cantautora en forma de colgante.
Pero poco más hay en común entre unas imágenes y otras. Pues como podemos ver a Gaga no la acompaña un rebelde como Dylan, la acompaña el fotógrafo de moda y celebrities Terry Richardson -que fotografió a la artista para Rolling Stone hace poco-. Ni el retratista ni la retratada son un icono de la lucha política, aunque ambos son bastante apreciados por la comunidad gay. Uno de los pocos colectivos con capacidad para movilizarse en Estados Unidos y en la acomodada Europa.
Ello no quita que esas fotos de Gaga no tengan una importante carga simbólica. En un momento en el que el fantasma del conservadurismo extremo parece cobrar fuerzas en el país más poderoso del mundo, -Christine O'Donnell, su nueva representante, se opone incluso a la masturbación- Lady Gaga aparece en estas fotos como el anticristo. al menos para todos aquellos que piensan que América debe ser blanca, anglosajona y muy protestante. ¡Lady Gaga for president!
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