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A Leire Pajín le favorece que los paparazzi la pillen chapoteando en la playa

Lejos de estropear su imagen, las fotos de Leire Pajín en Menorca le hacen un gran favor. La ministra aparece mucho más cercana y simpática que de costumbre.
La clase política española anda últimamente con la mosca detrás de la oreja desde que las calles y plazas de toda España se han llenado de ciudadanos indignados por su gestión. Pero por si eso fuera poco, ahora han entrado en juego los paparazzi. Ningún político se libra en verano de que estos avispados fotógrafos se salten la vigilancia de sus guardaespaldas y los capten en alguna pose peligrosa para su imagen. La primera a la que han pillado en estas vacaciones ha sido Leire Pajín mientras imitaba a Jacques Cousteu sin mucho éxito.
Te gastas un dineral en pagar asesores de imagen y, de pronto, llega un tipo con un enorme teleobjetivo de 600 mm -que es la distancia focal con la que se disparó la secuencia de fotos que publicamos- y destroza tu imagen pública. ¿O es más bien al contrario?
La verdad es que cuando uno ve las fotos de la ministra dándose un chapuzón en Menorca con aire patoso siente más simpatía por ella que en otras ocasiones  -como cuando se llenó de gloria llamando a Zapatero 'líder planetario'-. Si algo irrita de un político es el fingimiento y la altanería, dos cosas que era fácil ver en la Pajín que ejercía de secretaria de organización del PSOE. Precisamente por eso estas fotos le hacen un favor.
Verla hacer un poco el tonto en la playa te hace reparar en que más allá de los corsés políticos, la ministra es una joven treinteañera que también necesita desconectar. Incluso le viene bien aparecer como cualquier hijo de vecino en una playa atestada de bañistas. Vamos, que a la hora de dar una imagen de cercanía el paparazzi ha hecho, sin saberlo, mucho por ella.
Las imágenes de Pajín en Menorca nos llenan de nostalgia y hacen que echemos de menos que los fotoperiodistas ya no tengan oportunidad de captar imágenes más naturales de los que nos gobiernan. Basta recordar la mítica foto realizada por Paco Junquera a Javier Solana llegando en Vespa al trabajo tras ganar el PSOE las elecciones de 1982. Un ejemplo que demuestra cómo ha cambiado la actitud de nuestros políticos. Imposible ver algo así hoy, a no ser que hablemos de tomas preparadas.
Ahora sólo los teleobjetivos de los chicos de la prensa rosa tienen de vez en cuando la oportunidad de captarlos como seres humanos. Aunque siempre hay alguna excepción, como las fotos de Pilar Portero en tu2is, empleando la famosa técnica de Sartorialist en el Congreso de los Diputados. Impagable, por ejemplo, su toma de María Teresa Fernández de la Vega.
Lo malo que tiene intentar proyectar una imagen de cercanía es que si estás subido a un púlpito permanentemente no hay forma de fingir. La naturalidad no es posible simularla, y menos con una cámara delante. Así que lo mejor es relajarse y quizá con un poco de suerte el votante dejará de ver a uno como a un extraterrestre.