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Razones para creer que 'In Touch' no manipuló las fotos de Paula Vázquez

No parece que hayan sido manipuladas con Photoshop. El problema es que han sido seleccionadas con cierta picardía para que no salga demasiado favorecida.
La pasada semana la revista In Touch publicó unas fotos de Paula Vázquez en Ibiza en las que no se la veía demasiado favorecida. La presentadora, nada contenta con el resultado, dijo a través de Twitter que las fotos habían sido manipuladas para que en ellas ofreciese un aspecto desmejorado. In Touch por su parte envió un comunicado a los medios desmintiendo que las fotos hubiesen sido retocadas. La presentadora contraatacó publicando la carta de un supuesto experto en la que se dice que las fotos han sido alteradas. También difundió en Twitter un par de fotos -una publicada en Yfrog y otra en Flickr- para demostrar que su fisico actual no se corresponde con el que vemos en las imágenes de In Touch. Veamos que se puede sacar en claro de semejante culebrón.
Llama la atención comprobar que las fotos colgadas en la web de In Touch contienen los datos incrustados por la cámara y por G3, agencia a la que corresponden las imágenes. A partir de estos datos podemos llegar a la conclusión de que las imágenes no han sido manipuladas. He aquí una muestra de la información que viene incrustrada en cada imagen. Si nos atenemos a ella vemos que en ese ejemplo concreto estamos ante una toma directa -y por lo tanto sin procesar-.
Otras cosas que nos dicen esos datos es que la foto se disparó con un teleobjetivo de 500 mm y que el fotógrafo estaba a 40 metros de Paula Vázquez. En otras palabras: el típico disparo de paparazzi. Aunque toda esa información puede ser alterada fácilmente y entre esas fotos no aparece la de la portada de la revista estamos casi seguros de que son los metadatos originales por dos motivos:
1. Muy pocos expertos son capaces de hacer una manipulación creíble de esas fotos. Teniendo en cuenta que estamos ante fotos disparadas con una luz directa y muy potente lograr manipular esas imágenes sería difícil, muy difícil. Son pocos los expertos capaces de lograr algo así y sus honorarios no son capaces de pagarlos cualquiera, por muchas revistas que uno sea capaz de vender. Además, se necesita tiempo para que esas imágenes sean manipuladas logrando dar el pego. Entre el momento de la toma y de la publicación no hay apenas margen para semejante proeza.

2. Fotos así con muy comunes. A Naomi Campbell la hemos visto cazada por paparazzis con algo de celulitis a pesar de ser una espléndida cuarentona. También vimos a Kate Moss enseñando michelines en la revista Cuore a pesar de que sigue haciendo portadas para Vogue. La única manera de que un fotógrafo te capte con su cámara a traición y no dejes ver ni una sola imperfección es tener 20 años y dormir ocho horas. Vamos, que es perfectamente factible que Paula Vázquez no aparezca como a ella le gustaría en esas fotos y salga divina en la foto hecha con un iPhone. A propósito, no dudamos de la veracidad de la foto difundida por la presentadora pero, como en su día vimos, el teléfono de Apple es el que dispone de más aplicaciones de retoque fotográfico.
El uso intensivo de Photoshop está creando unos patrones de belleza que favorecen que revistas como In Touch o Cuore hagan su agosto, pues están especializadas en publicar las fotos en bruto que distribuyen las agencias. Pero no hay que creerse al pie de la letra las fotos con las que esas publicaciones empapelan los periódicos. Con frecuencia son el material más duro que un fotógrafo ha logrado captar en un reportaje... y eso las convierte en caricaturas. Pero es de lo más normal que los 'arg' en forma de foto vendan muy, muy bien.