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El nuevo Photoshop, más mentiroso que nunca

Photoshop, el enfant terrible de la prensa, se renueva. Los editores de las revistas de moda y del corazón se frotan las manos ante la llegada de la última entrega de la saga. Destripamos las tres principales novedades con fotos de Britney Spears.
Photoshop, el enfant terrible de la prensa, se renueva. Tras cumplir 20 años -fue diseñado cuando casi nadie había visto aún una cámara digital- sus creadores lanzan ahora una nueva versión. Los editores de las revistas de moda y del corazón se frotan las manos ante la llegada de la última entrega de la saga, que ya va por su duodécimo capítulo. Destripamos las tres principales novedades que trae debajo del brazo antes de que aparezca en el mercado.
Medios de todo el mundo publicaban hace poco una serie de fotos de Britney Spears para la firma de ropa Candie’s. En ellas supuestamente no se ha utilizado Photoshop. Decimos supuestamente porque aunque se han difundido imágenes de la cantante tras ser sometida a un proceso de cirugía y maquillaje digital junto con otras en las que no se han usado esas técnicas, lo cierto es que sí vemos la huella del programa en unas y en otras.
El nuevo Photoshop nos permitió analizar las imágenes de Felipe de Borbón supuestamente manipuladas.
Quitando maquillaje
Entre las nuevas posibilidades que trae el programa está una que nos permite desmaquillar lo que ha sido maquillado previamente en el ordenador. Y es que nada mejor que usar Photoshop para desenmascarar lo que ha sido manipulado con Photoshop. Ahora podemos aumentar el rango dinámico de una foto fácilmente. Dicho de forma sencilla: realzar detalles que previamente han sido disimulados.
Si aplicamos el efecto a la imagen en teoría no manipulada de Britney Spears vemos que aunque no se ha modelado su figura la textura de su piel, celulitis incluida, se ha aminorado aumentando bastante el contraste de la imagen original (eliminando así imperfecciones que salen a la luz con la nueva herramienta).
Britney presume de fotografiarse sin Photoshop pero comprobamos que ha escondido la celulitis.
Vamos, nada que ver con el reportaje realizado por Peter Lindbergh para Elle. En ese caso el fotógrafo, ajustándose a las pautas del fotoperiodismo, retrató a Claudia Schiffer y Helena Christensen, entre otras modelos, sin maquillaje y sin ningún rastro de Photoshop. La única licencia artística que se tomó fue el uso del blanco y negro en las imágenes.
Eliminando lo que no nos interesa
Pero si hay una función que verdaderamente ha levantado expectación en las redacciones es la de eliminar automáticamente cualquier detalle de una imagen. ¿Te divorcias y quieres renovar tu álbum de fotos quitando a tu ex de las fotos? ¿Aparece la cara de un invitado sin pizca de glamour en las fotos de tus fiestas? ¿Te han pillado con un pedazo de teleobjetivo comiendo en bikini y sin poder disimular tus michelines? Pues nada, el nuevo Photoshop puede arreglar todo en eso en pocos segundos.
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Basta con seleccionar la zona de la foto que quieres que desaparezca y el programa, analizando el entorno, borra como por arte de magia cualquier detalle. No es que sea cien por cien efectivo, pues a veces queda algún rastro del efecto, pero combinándolo con otras herramientas en unos pocos clicks la foto quedará perfecta.
Cambiando de postura
Otra herramienta que puede dar que hablar es la que permite cambiar las posturas de los retratados, bien sea totalmente o bien modificando la posición de las brazos, de las piernas o del tronco.
Para ello, Photoshop descompone la imagen en polígonos y nos permite manipular el cuerpo de los que aparecen en las fotos como si se tratasen de muñecos articulados. De esa forma podemos demostrar al mundo que somos ágiles como gacelas o incluso eliminar algún gesto o postura que quede feo.
Estas son sólo algunas de las múltiples posibilidades que ahora brinda el programa que ha cambiado en estas últimas dos décadas la forma en la que vemos a las estrellas. Estamos seguros de que las diabluras que se hagan con él a partir de ahora seguirán haciendo correr ríos y ríos de tinta.
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