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Tricotando: Tús celebrities de lana

¿Puede uno dar a luz una celebrity en su casa? Pues sí. Calceta que te calceta: ese es el modo de conseguir tu propia Audrey Hepburn o Jackie O. La lana y el hilo de ganchillo como aliados perfectos para convertir a tus iconos del celuloide en peluches familiares.
Los caminos del Señor son inescrutables. Igual que el dicho, los de las celebrities también tienen lo suyo de peregrino. Figúrense que lo último de lo último es tener a tu celebrity favorita convertida en muñeco de trapo. Un poco twisted, si se paran a pensarlo.
Algunas de ellas están hechas en amigurumi (una técnica japonesa en la que se utiliza el ganchillo), pero tienen precios de escándalo (alrededor de 100 euros, como si el hilo del ganchillo fuera de oro). Entre la oferta: Paris Hilton (recuerden que ella tenía su propio merchandising, así que no sabemos cómo le sentó), Anna Dello Russo, John Galliano o Amy Winehouse.
Si comprar un muñeco es caro y, además, resulta un tanto impersonal, basta bucear en las librerías para conseguir libros de patrones. Knitted Icons, por ejemplo, es una obra que os guiará (agujas en mano) a la hora de convertir vuestras estrellas del celuloide en confortables peluches caseros. En la portada, los conos de Madonna (by Gaultier) avanzan un poco el nivel de gente que encontraremos: Audrey, Chaplin y hasta Jackie O.
Este libro, por cierto, inspiró a muchas personas a crear sus propios muñecos personalizados: así nacieron los de Borat, Harry Potter, Spiderman, Amy Winehouse o Hitler. Porque de todo tiene que haber en la vida del señor cuyos caminos son inescrutables.
Sea como fuere, casi es mejor esta falta en la profusión de detalles que las réplicas horrorosas de plástico (y otros materiales) que aparecen a lo ancho y largo del globo. Por poner ejemplos que nunca compraríamos: el reparto monstruoso de El Mago de Oz, la hermana macarra de Angelina (y de Lindsay Lohan), el primo travesti de Celine Dion o el terrorífico dúo formado por John Travolta y Farrah Fawcett. Visto lo visto, la lana es bien.