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Concha Buika: "Cuando hay una nota demasiado dolorosa, mi madre me salva"

buikadivinity.es
María Concepción Balboa Buika es un tornado. O un maremoto. Una fuerza de la naturaleza, en todo caso, que encadena pensamientos a muchas revoluciones por palabra. Sube, baja, enlaza, gira, sigue. Olvídense de leer una entrevista al uso. Ni especialmente ordenada. Es parte de la magia de Kitailo, su nombre tribal guineano, su otro yo, el "que canta y escribe". Las dos Buikas, Concha y Kitailo, traen ahora nuevo disco, 'Vivir sin miedo'.
Cuando la grabadora para, hablamos de ron cubano (le gusta con un chorrito de limón natural). Y de que los periodistas le preguntamos mucho por el pasado y "lo importante es lo que se está siendo". No es que ella tenga un especial interés en hablar de su padre, al que no culpa por haberla abandonado junto a sus siete hermanos en Mallorca. Al fin y al cabo, "él fue libre para hacer lo que quiso" y en el barrio fue donde ella aprendió flamenco con los gitanos, "jugando con los mocos colgando y en bragas entre yonkis y putas". Al frente de la familia se quedó su madre, con quien tiene "una conexión muy bestia" y en quien se apoya cuando ya no puede más sobre el escenario.
También le pasa, lo de no tener un especial interés en hablar de ello aunque lo haga a menudo, con aquella sonada entrevista en la que decía ser "trisexual, trifásica y tridimensial". Fue hace unos nueve años, en un periódico nacional, refiriéndose al trío que formaba con el padre de su hijo y África Gallego, la cantante de 'Mojo Project', una época de la que salió más triste de lo que le hubiese gustado. Ahora está más tranquila y vive en Miami con su hijo adolescente, que también canta y quiere ser productor.
¿La idea entonces es 'Vivir sin miedo'?
Exactamente.
¿A qué?
Según el día, el momento, delante de quién esté… Es algo con lo que, desgraciadamente, hemos aprendido a convivir, porque estamos educados para tener miedo. Por eso existen palabras como esperanza y esas historias.
'Carry your own weigth' es otro de los temas, todos compuestos por ti. ¿De qué está hecho ese peso?
Ese tema trata de que no puedes huir de ti mismo. Tú tendrás que soportar el peso de tus acciones y de las mentiras que tú te quieras contar. Si intentas verterlas sobre otras personas, al final siempre te vuelven. Es un mensaje muy positivo, porque nos inspira a no tener miedo a lo que hemos hecho en esta vida.
¿Se arrepiente Buika de algo?
¡No! Aunque hay muchas cosas que entiendo que podría haber hecho de otra manera, pero la palabra culpa no la contemplo. Sí contemplo la responsabilidad a la hora de aceptar el error. Y de entenderlo. Y de participar alegremente, repito, alegremente, en solucionar el conflicto, puesto que tú has sido parte de la su creación. Yo reconozco que la he 'cagao', que la he liado parda, vale, ahora lo que hago es ofrecerme con mucha positividad a solucionar lo que falló. Hay que intentar solucionar las cosas de la manera más alegremente posible, para eso nos ha dado Dios el don de la palabra y el diálogo. Y es bello utilizarlo.
buika
"Canto para no volverme loca" ¿Es tu terapia?
Sin duda. Pero gracias a Dios hay cosas que podemos evitar con nuestros actos y otras que no: hay otras para las que estamos predestinados y no he podido evitarlas por mucho que cante. Yo ahora canto desde la locura y me doy cuenta de que el freno que había puesto durante estos años para no cantar desde ahí había sido un pequeño error.
¿Crees que te volviste loca en algún momento?
Sí. Soy loca por decisión personal, por lealtad a mi Dios.
¿Qué tipo de locura es esa?
La que me veis cada vez que subo a un escenario. La que vivís con mis canciones y la poesía de mis libros. Dejé de creer en lo que me contaban de mí y empecé a creer solamente en lo que yo sabía de mí.
¿Qué sabes ahora de ti?
Sabía que cantaba, que escribía, que aunque no tuviese ningún tipo de estudios era una intelectual, sabía que el reconocer las cosas las cosas que sabes y hacerte fuerte y sincera frente a las que no sabes te hace sabio, no ególatra… Con esa palabra te confunden. Te hacen pensar que eres un soberbio, cuando en realidad lo único que haces es reconocer lo que sabes. Y eso asusta, ¿sabes? Entonces me encanta poder disfrutar de esta pequeña locura frente a los que lo ven como tal.
Te encanta saltarte las normas, ¿no?
No son normas. Son solo miedos implantados en nuestro cerebro y en nuestro corazón. Nos han hecho pensar que son normas, pero dime tú dónde están escritas. ¿Dónde está escrito que porque yo diga que canto bien soy una prepotente?
¿Cantas bien?
Por supuesto. Y doy muchísimas gracias a Dios y a mi madre y a todas las personas que escucháis música por ello. No lo digo yo, lo dicen también todas las personas que se sientan en un teatro a escucharme cada noche. Mi tribu habla por mí. Cuando uno pertenece a una tribu no le hace falta hablar, la tribu habla por él.
"Cuando estoy a punto de caer, pienso en mi madre y ella me salva"
Tengo una conexión muy bestia con mi mamá y no sé por qué, pero cuando estoy en el escenario y viene una nota dolorosa o siento hiperventilación… normalmente te educan a parar, pero a mí el árbol de mi madre me incita a seguir. Cuando hay una nota demasiado dolorosa, mi madre me salva. La única manera de conocer tus límites es pasarlos un poquito.
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¿Como una especie de trance?
Estoy en trance mucho antes de entrar al escenario. La cosa es que, de manera milagrosa, cuando creo que no voy a llegar a la nota, resulta que haciendo algún giro con las manos o mirando hacia mi brazo, aparece el tatuaje del árbol de mi madre y cuando estoy a punto de parar porque me duele hasta el alma, pum, aparece y puedo seguir por mil años más si hace falta.
Eres madre de un hijo adolescente, eso sí que es potente…
Mucho (ríe). Es otro detonador de miedos. ¿Se puede vivir sin miedos? Pues depende, entiéndeme. Mi felicidad depende en gran manera de que él esté bien. Vive conmigo y con mi hermana en Miami.
¿Canta también?
Hace de todo. Canta muy bien, pero aún no le ha salido el impulso ese porque es tímido. Se atreve a grabarse, hace muy bonitas canciones.
¿Compone?
¡Sí! Y programa música. Le encanta, desde muy chiquito siempre estuvo conmigo en el estudio. Y ahora quiere estudiar para ser productor de música. Está muy interesado con eso de grabar y las máquinas. Tenemos un estudio en Londres y otro en Miami, me gasto lo que sea en eso, es para lo único que soy pija (ríe), para el sonido.
Quizá el próximo disco sea de Buika cantando y su hijo produciendo…
¡Me encantaría! Pero él está por el momento más en eso del hip-hop. No hace más que grabar temas a sus colegas.
Tiene gen musical doble con un padre también músico…
Claro, su padre es guitarrista. Lo conocí en Mallorca. Y mi hijo tiene el don de pintar también. Hace unos cuadros maravillosos y unas piezas muy extrañas que va montando. Es un tremendo personaje, mi hijo.
Hubo una entrevista en El País que tuvo mucho eco, en la que explicaste que convivías en un trío con el padre de tu hijo y una mujer y dijiste "soy bisexual, trifásica y tridimensial". ¿Qué queda de aquello?
Me hace mucha gracia, porque yo no usé el término bisexual. Yo no he dicho eso nunca. Jamás he dicho eso a nadie. Dije soy 'trisexual, tridimensial y trifásica'. ¿Por qué? Porque esta lucha interna por saber lo que uno es cuando uno aún está siendo, me parece una auténtica gilipollez. Tú puedes decir 'he sido', pero no 'soy': puedes decir 'estoy siendo' ya te contaré si mañana qué pasa. Igual viene un conejo y me habla y digo: ‘coño, nunca he visto un conejo que hablase’. Me suena extraño que me pregunten qué soy, porque estoy viva para averiguarlo.
¿Y qué estás averiguando ahora mismo?
Que canto de puta madre (risas). Muchas cosas. Sentí que, para saberme, primero tenía que saber el mundo, porque de eso estoy hecha.
Experimentar para saber…
Esa palabra da pie a que la gente malconfunda y luego no te quieren alquilar pisos.
¿Cómo? ¿Después de la entrevista aquella no te quisieron alquilar un piso?
Efectivamente (risas). Las señoras aquellas, por la puñetera entrevista. Sí, la gente no comprende a veces.
¿Te has sentido bien tratada por los medios?
Siempre, aunque me hayan criticado. La crítica es libre.
nn
¿Qué significa Kitailo?
Es mi nombre tribal. Todos en mi familia tenemos uno. No estoy muy segura de su significado, es una de las grandes charlas que tengo pendiente con mi mamá. Me lo ha explicado otras veces, pero no lo recuerdo bien, me confundo con historias de mi hermana. Mi papá no entraba nunca a la iglesia, ni cuando bautizaron a sus hijos: decía que Jesucrito era un tipo muy majo que tocaba la guitarra y fumaba, pero lo de la iglesia no le gustaba. Teníamos el nombre tribal pero no nos dejaban registrarlo en aquella época, así que nos pusieron el católico.
¿Son los nombres que tienes tatuados en el brazo?
Sí, los de toda mi tribu: mi tía, mis hermanas, mi madre, mi abuela… Pero a mí me gusta mucho mi nombre: María Concepción Balboa Buika. Me ayuda a darle más cabida a otro de mis alter egos que tengo por ahí dentro. Kitailo vive conmigo y la utilizo, o me utiliza ella a mí, para escribir y para cantar. Siento que somos mucho ahí dentro y tener dos nombres legítimos me ayuda a entenderme un poco más.
Te cito: "Mi padre se fue y yo me quedé tan contenta, la verdad. Intentando que sus hijos no fuesen dictadores se convirtió en uno feroz"
Bueno, eso era muy normal antiguamente. Los papás de muchas familias eran señores muy rectos que casi no podían ni sonreír, tenían el peso de la responsabilidad y había que ponerle las zapatillas al llegar a casa. Era el padre antiguo. Lo vivo sin drama. Naturalizo lo que el ser humano lleva viviendo los últimos 250.000 años. No estoy dispuesta a tragarme esos dramas en los que tú, por haber tenido una circunstancia, tienes que vivir definido o pensar que tuviste mala suerte. ¡Estoy viva! ¡Y eso es una celebración diaria! ¡Que cada uno haga lo que quiera! Ese hombre vivió como quiso. Ya está. Hubiera vivido muy mal si a mi padre lo hubieran encarcelado por dar su opinión, por ejemplo.
Era un escritor perseguido en Guinea y estuvo metido en política, ¿no?
Sí. Ahí sí que tendría un conflicto, si mi padre hubiese sido encarcelado por expresar su libre opinión. Eso sí que creo que te hace crecer con una putada: tener que tener una súper implicación política en vez de poder ser surfista o lo que quieras. Mi padre se fue donde quiso e hizo lo que le dio la gana: fue libre. No puedo culpar a ninguna persona por hacer uso de su libertad: puedo, en todo caso, no entender las formas o estar de acuerdo con algunas cosas, pero no culparle.
¿Por qué haces tanto hincapié en la culpa?
Porque siento que nos están intoxicando demasiado. Parecemos 'roboces', como dice mi hijo. Yo crecí en el barrio con los mocos colgando hasta aquí y en bragas, y ahora parecemos 'roboces'.
¿Y cuando piensas en el barrio y luego en el ahora, viviendo en Miami y habiendo hecho tres giras mundiales, cantado con Chick Corea, Bebo y Chavela, qué piensas?
Que la vida no sé si es larga, pero sí es muy ancha: es ancha con cojones.