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David Navarro, el director indie: así se 'autoguisó' Fantasma, su primer largo

fantasmadivinity.es
Le han llamado director indie y también 'low cost'. Pero a David Navarro, después de pensárselo tres o cuatro años, le gusta más el término 'autoproducido'. Tras las series 'Oído Caníbal' y 'Nada que celebrar', llega su primer largo, 'Fantasma', la historia de una mujer que lo pierde todo en unas horas, al descubrir que su marido abusa de su hija de dos años. Su propia esposa, la actriz Cristina Soria, protagoniza el filme. Un tándem creativo que, dicen, "han ido afinando las palabras y las miradas". Hablamos con ambos sobre cómo es eso de guisárselo a base, 'solo', de talento, ganas y una cámara.
¿Qué sientes cuando te dicen que eres un directo indie?
Ahora ya me empieza a gustar, pero al principio no veía luz en el horizonte porque pensaba que era un poco un insulto (risas). Ahora me lo tomo como un halago, lo llevo con honor. Ya soy indie con todas las de la ley, en el sentido de autoproducirme, porque estoy muy pegado ya a contar lo que quiero y, sobre todo, a contarlo como yo quiero. No estaría mal tener más medios y sofisticarme, eso estaría bien y lo vamos consiguiendo, pero cuando he trabajado más cerca de la industria no he estado cómodo, ha sido como trabajar en cualquier otra cosa, como en una mercería o en un burguer. Si hay carpinteros que hacen muebles de Ikea y otros los personalizan en su taller, yo soy el del taller. Soy más feliz haciendo las cosas así.
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¿Te gusta que llamen a tu cine 'low cost'?
Hasta ahora no tenía yo un nombre para ello, y me quedaba con un saborcillo raro con 'low cost', pero ahora ya lo tengo: 'autoproducido'.
Cuatro trucos del cine autoproducido
-No ponerte límites: aunque parezca muy americano, me parece básico. Si no, cuando uno acaba de estudiar cine está esperando a que me den una oportunidad. Si no te pones ese límite, lo haces y ya está, aunque parezca una locura.
-Si algo no funciona, es porque espera algo mejor: Ser optimista, si una localización no funciona, si tal actor no puede, las fechas… Bueno, lo que vendrá tiene cosas buenas fijo.
-No pedir permisos para grabar: Voy siempre con un carnet de la universidad de hace diez años y me hago el estudiante. Además la cámara es de fotos, así que no parece que estés grabando. La ley dice que mientras no tengas trípode en la calle… La parte legal es ambigua a veces.
-Buscar que sea lo más estético posible: Como tú eres tu propio dueño y no tienes que dar explicaciones porque cada toma cuesta no sé cuánto, puedes experimentar en las perspectivas, la luz, el color de las paredes y los enfoques o desenfoques de los actores.
¿Cuánto cuata una peli así?
Una peli de coste medio española son dos millones de euros, una más de risa unos 500.000 euros y una autoproducida está estimada en 200.000, aunque nunca es dinero real. Dinero cash no existe, se pone en aportaciones. Por ejemplo, pagas por una localización o prometes un favor a cambio. Tres años, 40 personas, eso nos ha costado más o menos, aunque en realidad pagar han sido 10.000 euros.
¿Te vas creando una especie de familia creativa, no?
Sí, es bonito, una troupe muy chula. Varios actores suelen repetir con nosotros desde que hicimos ‘Oído Caníbal’, el ingeniero de sonido no era amigo pero le gustó y decidió invertir su verano…
Sueles moverte en la comedia y ahora te has pasado al terror. ¿Qué has querido contar en ‘Fantasma’?
El hundimiento de una persona. Cómo cae en un shock total de repente, que destruye su familia, su trabajo, el dinero… Todo. Como en un atentado terrorista pero con un plus, que es la vergüenza porque su marido ha abusado y matado a su hija. Los primeros quince minutos son un boom. Siempre he querido hacer sentir mal con mis películas. Me interesaba también cómo es ese monstruo que agrede a su hija así, cómo es el amor que tiene por su hija y su mujer, que existen también.
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¿Cómo es trabajar con tu pareja?
Un lujo. Todo lo cocemos dentro de casa. Me entiendo muy bien, hemos trabajado juntos más de siete años y hemos ido afinando palabras y miradas. Los que nos dedicamos a esto de forma indie sabemos que se sufre mucho, así que tener al lado a alguien que lo comprende es un placer.
Y para ti, Cristina, ¿cómo es que el jefe sea también tu marido?
Increíblemente fácil. Escribe unos guiones tremendos y cuando creo que conozco su universo creativo… pues no, vuelve a sorprenderme. Y luego además nos entendemos sus puntos suspensivos en el guion y eso ya es la parte de conocerse. Su forma de dirigir a los actores es fácil, porque te dice lo que quiere claramente, pero te da margen para hacer.
¿Hay algo más difícil en ser actriz indie-autoproducida?
Cristina: Que como te implicar más, descansas menos. La ventaja es que estás más cómoda para elevarte y experimentas más, te atreves. No tienes a 200 personas mirándote y tú sabiendo que si sacas los pies del tiesto vas a costar no se cuánto.
¿Ha sido duro el tema de la peli?
Cristina: Muchísimo. No sé qué habría sido si no hubiera sido madre. Tengo un plus al haber tenido a Victoria. Esta peli no es un drama, porque en un drama hay puntos de luz, esto es otra cosa. Han sido tantas horas de conectar con esa parte emocional destruida, aunque se quedase como en una burbuja hacia dentro, que ha sido muy difícil salir de la historia. En cuanto acabé, hice la maleta y nos fuimos de vacaciones.