Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Hiba Abouk: “El amor es lo más importante, pero que triunfe es complicado”

hibadivinity.es
Llega con un elegante vestido negro y una media luna árabe tatuada en la muñeca. "Es de Victoria Beckham, que me encanta, y los zapatos de Manolo Blahnik", dice. La modernidad chic convive con las raíces en Hiba Abouk. Ella está hecha de las dos cosas. No de una y de otra, sino de las dos al mismo tiempo. Por eso ha sido tan importante en su vida y en su carrera el papel de Fátima en 'El Príncipe': nadie como ella sabe la riqueza y el conflicto que supone ser de allí y de aquí y de ningún sitio a la vez. Nos lo cuenta ahora que la serie entra en su esperada recta final.
¿Por qué Fátima ha sido un punto de inflexión?
'El Príncipe' ha sido para mí un punto de inflexión en general: Fátima es un personaje importante y muy protagónico, la única chica entre hombres protagonistas, tenía que resolver muchas cosas para construirlo y estoy muy contenta con la oportunidad que me han dado, porque demuestras a la gente y sobre todo a ti mismo que puedes hacerlo. Me ha servido para aprender, darme a conocer y que la gente siga contando contigo, que al final es de lo que se trata.
¿El amor siempre triunfa?
A veces sí y a veces no…  El amor es lo más importante, pero que triunfe o no es complicado.
¿Qué te llevas de Fátima?
Para mí era muy bonito el conflicto que tenía ella entre su rebeldía y la tradición. Todo su conflicto vital y amoroso tiene que ver con eso.
hiba
¿Con qué lado te quedas?
Es que ella es las dos cosas. Las tradiciones son bonitas, hay que conservarlas, pero también sabiendo en qué año estamos viviendo. Yo apuesto por respeto y, a la vez, adaptarme al día a día.
El otro día colgaste una foto en redes de tu abuelo contigo de niña diciendo justo eso, que las raíces cuentan pero que viva la modernidad…
Sí, exacto, yo me considero una chica del 2016, pero llevo mis orígenes muy bien, mucho mejor que Fátima, de hecho. Sé quiénes han sido mis padres y mis abuelos, y eso te marca y es muy importante tenerlo en cuenta porque es lo que, a día de hoy, condiciona tus relaciones con los demás y con el mundo que te rodea.
Por aclarar: ¿tus orígenes son tunecinos o libios? Hay muchas versiones en prensa…
Mis padres son de Túnez, los dos. Pero por parte paterna, mis abuelos eras libios. Aunque mi padre ya nació en Túnez. Yo nací en Madrid.
¿Crees que la serie ha ayudado a otras chicas árabes?
Desde luego que sí, el otro día leí en la prensa que ahora las chicas en Ceuta llevan el pañuelo diferente, más abierto a la cara y al cabello. Y en redes sí que han escrito chicas de origen árabe y musulmán para agradecer que les hayamos dado voz. Hay una realidad muy potente y nunca antes se les había representado en la televisión. Que te represente una chica joven y moderna es importante, porque les ayuda a emanciparse un poco. Me quedo con eso, es una de las cosas más importantes de este proyecto. 
¿Eso ha sido lo mejor de esta aventura?
Haber podido ayudar en que la gente abra la mente, pero en un sentido y en otro, ahora que está tan estigmatizado el tema árabe. También me queso con las relaciones personales con el equipo técnico y los actores. Con Álex [González] tengo por ejemplo una relación muy especial, hemos pasado miles de horas juntos de ensayos y trabajo y eso une muchísimo. Nos tomamos mucho el pelo, con él es imposible no hacerlo.
hiba

Esta serie te ha dado mucho, ¿pero has tenido que dejar algo a cambio?
(Se lo piensa) En realidad no, no he dejado de hacer nada. Sigo cogiendo el metro, pasando andando por Sol, haciendo lo que te apetece… aunque es cierto que evitas situaciones: si vas a una fiesta, pues no te pones en medio del mogollón dándolo todo, te pones a un ladito.  No quiero dejar de hacer nada por la fama. No he cambiado nada, además no me apetece, estoy muy contenta con lo que soy y la gente de siempre me recuerda dónde estoy y de dónde vengo.
¿Tú querías que Fátima muriese, no?
(Risas) Yo quería que todos muriésemos porque para mí, que me encanta el teatro, todo esto es como una tragedia griega. Lo que pasa es que luego se escribieron cuatro finales que superaron con mucho mi imaginación y que me encantan.
¿Te has quedado con alguna cosa de su armario?
Me quedé con unos cuantos pañuelos, pero los he regalado todos, porque a la gente le gustaban muchísimo. Y la ropa también.
¿Cine por fin?
¡Sí! Voy a empezar a rodar ahora una comedia que se llama 'Una para cuatro', y esa una soy yo. De momento eso te puedo contar…  Me apetecía mucho esta aventura y también volver a la comedia después de estar más de dos años con este drama. Además, me encanta reír.