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Pepa Rus: “¡Quien no se echa unas risas con ‘La que se avecina’ no es de este país!”

1divinity.es
Lleva trece años en Madrid, ocho de ellos haciendo de 'La Macu', el conocidísimo personaje, bruto y tierno a la vez, de 'Aída'. A Pepa Rus aún le cantan por la calle eso de 'Lore-lore-Macu-Macu', pero se va ganando otros huecos en el corazón popular con sus papeles en 'La que se avecina' o 'Gin tonic'. Ahora interpreta a una sastre alemana (ha cambiado el ceceo por el acento de Baviera) en la obra 'Un chico de revista', que estará en el Teatro de La Latina toda la Semana Santa. Hablamos con ella para conocer un poco más de la persona detrás de la actriz y descubrimos algunos detalles, como que su pasión secreta es la lingüística y que sueña con interpretar algún día a La Celestina. Así es esta chiclanera de 150 centímetros, la hija de Dieguito El Yeyé y 'La Rus', que no acaba de acostumbrarse al clima madrileño.
¿Estás contenta con tu revista?
¡Mucho! Hace veintitantos años que no hay una revista en el Teatro de la Latina ¡y yo nunca me imaginé, con mi metro y medio escaso, bajar esas escalerazas!
¿Te hacía ilusión?
¡Sí! No las bajo en plan buenorris, que me gustaría más, pero así está fenomenal.
Cuéntame un poco de tu personaje
Soy la sastra y asistente de la vedette principal de la revista, que hace Rosa Valenty. Y soy una alemana de Baviera con acentazo, yo que tengo aspecto de gitana de Sacromonte. Lo que pasa que tiene un giro muy divertido… que no puedo contar. Somos 22 en escena y una decena detrás, todo un despliegue.
Y el protagonista es un chico…
¡Eso es, somos una revista modernizada!
pepa rus
¿Te siguen preguntando mucho por Macu?
Es normal, fue un personaje muy potente para mí y para mi carrera. Fueron ocho años en una serie muy querida y con mucho éxito y es un placer hablar de Macu. He sido muy feliz con ella.
¿No ha habido un punto que te ha sobrepasado?
No. A veces me apetecía hacer cosas nuevas, pero siempre he hecho teatro a la par, así que lo he llevado muy bien. Al revés, todo lo que recuerdo es muy bonito. Hace ya tres años que se acabó 'Aída' y la Macu es guay: ocupa una parte muy importante de mi corazón. Entré con 20 años ahí, imagínate…
¿Te siguen llamando Macu por la calle?
Mucho, aunque ahora de vez en cuando me llaman por mi nombre y eso me hace mucha más ilusión incluso.
¿Tu nombre viene de tu madre, no?
Pepa es por mi padre, que me lo puso porque en su familia hay muchas, y Rus por mi madre. Quería tener un poquito de los dos. ¡Estoy muy mezclaílla! ¡Todas las vecinas me llamaban la niña de la Rus o la chica de Dieguito el Yeyé, que es como llaman a mi padre porque era muy moderno!
¿Farda mucho con ellas?
Le gusta que le pregunten y eso, pero mi madre es muy crítica también. Son muy trabajadores mis padres. Y ella te agacha para la tierra pero bien.
¿Viene bien a veces?
Siempre. La familia y los amigos están para eso, pero en cualquier profesión, no solo en esta. Para los soñadores y los utópicos como yo, viene bien que alguien te recuerde que hay que pagar también el alquiler. Tu padre está en el campo, relájate un poco, hija (risas).
¿Te han venido ya a ver?
El fin de semana que viene. No se pierden una. Ella acaba siempre aplaudiendo muy contenta y él se emociona y llora. Es casi un ritual familiar.
¿Sois muy emocionales?
¡Muy de la tierra! De calle, de familia, de ir todos juntos como un clan… Tengo un hermano y una hermana y cuatro sobrinos. Somos muy de comer juntos y de irnos por ahí en piña.
¿Cómo es eso que te dijo tu madre de que al año ya sabía que eras un poco 'rarita'?
Tenía un año y medio y llevaba unos zapatitos de tacón de flamenca y mi madre me preguntó por qué los llevaba al súper y yo le dije que era por si tenía que ponerme a bailar (risas). ¡Me encantaba la jarana!
¿Cómo es Pepa?
Ojú (risas)… No sé. Soñadora y una chavala normal. Un poco cabezona, muy trabajadora, sociable, petarda, me bloqueo cuando no entiendo y se me electrocutan las neuronas…
¿A Paco León le ves mucho?
De vez en cuando, pero estamos trabajando los dos mucho. Aunque solemos quedar entre todos y hablamos a menudo. Entre él y Manolo Peña me animaron a hacer que la Macu ceceará, aquello de "Zí, Luisma, Zí" (risas).
¿Qué papel te gustaría hacer?
¡La Celestina, me encantaría! Soy una romántica… Haría de Areúsa con mi edad, pero me encantaría hacer de ella, de la bruja Celestina.
Poca gente sabe que estudias filología hispánica a distancia…
Es mi amuleto. Me quedan cinco o seis asignaturas para acabar y siempre que me voy a poner a finiquitarlo me sale un trabajo. De hecho estoy matriculada y no puedo estudiar porque trabajo 18 horas al día. ¡Me encanta la lingüística y las raíces semánticas! A mí me das un buen libro, café, una serie y un despacho y me puedo quedar tres días encerada.
¿A qué serie te tiene ahora enganchada?
¡Gin tonic! Quiero que empiece ya la segunda de 'Stranger Things' y 'Vikingos'. Y 'Mentes asesinas', de Cuatro, porque los asesinos en serie son otra de mis pasiones. ¡Y ‘La que se avecina’, claro! ¡Quien no se echa unas risas con 'La que se avecina' no es de este país!