Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La pajarita, el nuevo objeto de deseo testosterónico, también tiene sus reglas

pajaritasdivinity.es
Parece que la tendencia masculina este año se aleja del eterno debate ¿corbata o pajarita? Y seguro que en los Goya de este sábado también la respuesta es casi unánime: pajarita ‘of course’. El 'dress code’ lo dice bien claro pero hay quien aún lo ignora: con esmoquin, pajarita negra, con frac pajarita blanca y en ambos casos pajarita de lazo, y las de clip... son para un ‘look’ informal. Más allá del protocolo están tus ganas de innovar: desde los materiales, tamaños, colores o patrones a sustituirla por una corbata. Para que luego digan que ellos no tienen dónde elegir.
Si buscas la pajarita perfecta para llevar con esmoquin, olvídate de las de clip
pajaritas
Los códigos del vestir siempre lo han tenido todo muy medido, aunque con el tiempo se hayan relajado tanto que hasta se han olvidado. Si hay alguien ahí a quien todavía le importe, la pajarita que se lleva con esmoquin tiene sus propias normas, y no son pocas. Para quien quiera seguirlas, aquí están: la primera y principal es que la pajarita debe ser de nudo, no valen las que se enganchan con un clip ni aunque no sepas hacerte el nudo. Pide ayuda si hace falta o te buscas la vida en internet.
El color perfecto es el ‘midnight blue’, un color más oscuro que el mismísimo negro, el tejido debe ser de seda, igual que el de las solapas de la chaqueta y en cuanto al tamaño y la forma hay mucho de lo que hablar .
El tamaño importa… el de tu cara, el de tu solapa y el del cuello de tu camisa  
pajaritas
Si te vas a lanzar al mundo de la pajarita tal vez te interese saber que existen tres tipos según su terminación: de mariposa, las que llevan Luis Medina y Mario Casas , de punta de diamante, la de Quim Gutiérrez y recta, esta última queda como un rectángulo una vez atada.
En cuanto al tamaño, tratándose del largo se puede seguir el criterio propuesto por el sastre neoyorkino Alan Flusser: los extremos de la pajarita deben quedar entre el contorno de la cara y el comienzo de los ojos. Respecto al ancho, debe ser proporcional al tamaño de la solapa y al cuello de la camisa: a más solapa más pajarita y viceversa. En lo que respecta a la camisa, es otro bosque en el que hay que meterse. 
Hablemos del cuello de la camisa: debe ser rígido y sin botones, por favor
pajaritas
Aunque hay una gran variedad de cuellos de camisa, para usar con pajarita tres de los más comunes son el italiano, el inglés y el cuello ópera. La elección de uno u otro depende de tus facciones y, cómo no, del protocolo.
El cuello italiano es el que lleva David Beckham, se caracteriza por tener las palas muy separadas y proyectadas hacia los lados, ten en cuenta que si tienes la cara alargada se verá más cuadrada. El cuello inglés, el que usa Orlando Bloom, es perfecto para la pajarita pues al tener las palas más cerradas y proyectadas hacia abajo consigue que la pajarita cobre todo el protagonismo. El cuello ópera, que se proyecta hacia arriba con las puntas de las palas hacia abajo es el que, según el estricto protocolo que ya nadie cumple salvo Cristiano Ronaldo, se debe usar con esmoquin y con frac.
Pero cuando la pajarita no va de fiesta, casi todas las normas cambian
pajaritas
Ni negra, ni de seda ni de proporciones determinadas. Si no hay protocolo te puedes saltar las normas, afortunadamente, porque en cuestión de pajaritas la oferta es inmensa. Están los que sólo fabrican en seda, como The Seelk -con precios que están entre los 50 y 60 euros- y quienes, como Bond & Burlington, han unido a la seda tejidos como tweed, lana, encaje o tergal - con precios que van de los 35 a los 60 euros-.
La pajarita se ha convertido en el perfecto sustituto de la corbata, siempre que busques un estilo entre moderno y ‘preppy’, por eso muchos diseñadores se han especializado en su fabricación. Uno de ellos es José Zambrano, que pasó de elaborar colecciones para caballero a dedicarse exclusivamente al mundo de la pajarita, o Las Pájaras, que fabrican modelos exclusivos para los que reutilizan tejidos de corbatas antiguas, además admiten pedidos personalizados: tú les mandas tu corbata y ellos te la convierten en pajarita.
Y las grandes marcas: de París a Nueva York pasando por Rusia
pajaritas
Por supuesto, grandes firmas como Michael & Bastian en Nueva York, Armani, Dsquared2 o Dolce & Gabbana en Italia, Lanvin o Valentino en París, Loewe en España y prácticamente todas las marcas que cuentan con una línea de sastrería o de accesorios para caballeros, tienen su propia colección de pajaritas. Sus precios suelen estar entre los 100 y los 300 euros, lo que supone una minucia si se compara con el desembolso que hay que hacer por un ‘look’ completo de cualquiera de estas casas de moda.
Anecdótica resulta la alianza entre la firma de corbatas y pajaritas francesa Maison F y la marca, también francesa, de caviar ruso Petrossian. Juntas han creado una colección cápsula de dos pajaritas, Beluga Imperial y Beluga a secas, realizadas en satén de seda y adornadas con plumas, que se presentan en la lata de 750 gramos de caviar. Sus precios -casi de caviar- varían entre 186 y 697 euros, y aunque fueron diseñadas como regalo navideño para clientes especiales, ambas marcas han decidido comercializarlas.