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Enrique Solís Tello, un aristócrata muy indie

Enrique SolísTon Vilanova
Las nuevas generaciones de la aristocracia le han quitado el polvo (rancio) a sus títulos nobiliarios y ahora lucen como orgullosos ‘it boys’ en las fiestas con más caché. Tal es el caso de Enrique Solís Tello, tercer hijo de Marqués de la Motilla y Carmen Tello, la BFF de nuestra querida Cayetana. Sevillano, de 24 años, ha vivido en París y Nueva York aunque ahora su gran proyecto está en Madrid: junto a sus hermanos ha montado un hotel de lujo pero low cost, ¿cómo? Igual que también se puede ser un aristócrata y ser muy moderno.

“No hay segundas oportunidades para las primeras impresiones”. Es una de las frases que aplica Enrique Solís Tello a la hora de elegir una prenda de su armario para lucir en un ocasión importante. Es además una máxima de vida, y es que muchas veces lo que pareces es lo que eres. Enrique parece un tipo que, a sus 24 años, ha tenido independencia, aventura, un buen círculo de amistades y una buena vida.

Hijo de una de las mayores fortunas de Andalucía, Miguel Ángel Solís y Martínez Campos, undécimo marqués de Motilla, y de la archiconocida Carmen Tello (esposa de Curro Romero y mejor amiga 'ever' de Cayetana), está comenzando a saber lo que son los flashes, los photocalls y las fiestas de postín en la capital española. Es nuevo pero se desenvuelve como un dandy, clásico en las formas y en el vestir pero moderno en su concepto de la vida.
Está en Madrid, aunque adora Sevilla, porque ha montado junto a sus hermanos un hotel que refleja su forma de ver la vida y de estar en los sitios. Él mismo explica que es One Shot Hotels (c/Pardo, 23): “Queremos que nuestros clientes duerman bien, que tengan una cama comodísima y un baño estupendo, pero no pretendemos que vivan el hotel, sino la ciudad, que la disfruten. Por eso apoyamos los eventos culturales, las exposiciones... Buscamos hacer extraordinario lo básico”.

Él se encarga sobre todo de la parte internacional del negocio, pronto abrirán otro establecimiento en Londres, además de Sevilla y otro en Madrid. Por eso no para de viajar y sabe lo que necesita un viajero ahí donde va. Los hoteles no son su único negocio, además gestiona el patrimonio de su familia, entre ellos el Castillo de Almodóval del Río (Córdoba), una fortaleza mozárabe del año 760.
Un príncipe con castillo y mucha clase pero que escucha Vetusta Morla o Dorian, que pasa las vacaciones en las playas de Cádiz (“las mejores del mundo”) y que es del Betis (manque pierda), del torero Antonio Nazaré y contrario a los cantantes que van a Eurovisión.

Enrique es íntimo de su primo Fernando Fitz-James Stuart, heredero de la Casa de Alba, para el que sólo tiene buenas palabras. Juntos practican esquí o montan a caballo, además de salir por la noche sevillana o ir a los toros.

“Me gusta sentir la vida” es otra de las frases de Enrique en la revista GQ, que da buena cuenta del estilo del joven. En su Facebook podemos ver fotos de Enrique surcando las arenas del desierto en su todoterreno y haciendo fotos, otra de sus pasiones. Eso sí, no siempre necesita un cochazo y ni unos zapatos para disfrutar…

Un dandy de nueva factura y con nuevos intereses al que tendremos que seguir en el camino amoroso. Es, según Vanity Fair, uno de los 25 solteros de oro de España. Todo cuanto sabemos es que “tiene una relación complicada”, al menos eso pone él mismo en su perfil social. Te proponemos a Corina, que se quedó con ganas de realeza...