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Lindsey Vonn, ¿la nueva novia o un negocio de marketing para Tiger Woods?

Tiger Woods, Lindsey VonnTon Vilanova
"Supongo que esto era un secreto a voces pero sí, estoy saliendo con Tiger Woods". Con estas palabras y la imagen que podemos ver, confirmaba Lindsey Vonn (@lindseyvonn) el que se ha convertido en el noviazgo más controvertido de Estados Unidos. Dos estrellas del deporte, él del golf y ella del esquí, se unían en la que parece la estrategia de marketing perfecta para volver a encarrilar la carrera del golfista, que sufrió su escarnio público particular a finales de 2009 cuando se destapó que había sido sistemáticamente infiel a su esposa y madre de sus dos hijos, la exmodelo sueca Elin Nordegren. 'El Tigre' lo perdió todo pero ahora, junto a Lindsey, ha vuelto por sus fueros (hasta en la prepotencia, que se lo digan a nuestro Sergio García). Así es la campeona que ha reformado al ídolo caído.

Como si en España se liarán Rafa Nadal con Mireia Belmonte –que parejaza se me acaba de ocurrir, que Xisca me perdone-, en Estados Unidos están todos haciéndose cruces con el amorío de sus de sus héroes deportivos nacionales. Claro que ya quisiera Tiger Woods tener el intachable currículum público de Rafa.
Tiger Woods lo tenía todo: mujer guapa, dos hijos, patrocinadores a gogó, campeonatos y títulos, el cariño de un país… pero se le fue todo al traste. Su debacle comenzó a finales de 2009, los medios recogía con estupor como el golfista había sido infiel en numerosas ocasiones a su esposa, Elin Nordegren. Decenas de mujeres salían a la palestra pública y él tuvo que reconocer que tenía una adicción al sexo. En apenas unos días Tiger lo perdió todo: su familia, su prestigio, sus patrocinadores y cerca de 12.000 millones de dólares de ingresos. Su carrera cayó en picado.

El deportista era el objeto de burla de todo un país, incluso de sus compañeros de profesión. La primera, la que hoy es su novia. Lindsey Voon se burló públicamente de las disculpas de Woods y reconoció que si un conocido programa de televisión le ofrecía participar como invitada, le gustaría hacer un sketch cómico a modo de imitación de la confesión de Woods, donde reconocería que él era su ídolo y que ella también tenía un problema con el sexo. Posteriormente la esquiadora pidió disculpas señalando que le “gustaría conocer a Tiger porque es uno de mis deportistas favoritos”.
Dicho y hecho, ambos deportistas se conocieron en un evento solidario en abril de 2012 y fueron estrechando su relación. Hasta noviembre de ese año no formalizaron la relación. Los rumores se intensificaron en la presa, sobre todo cuando Tiger fue visto en Austria o alguna fuentes aseguraron que Lindsey era la cariñosa profesora particular de ski de los hijos de Tiger y Elin.

En febrero de este año Vonn sufrió un serio accidente en una competición y Woods decidió enviar su jet privado a Austria para que Lindsey pudiese regresar cómodamente a su hogar en Vail, Colorado. Y en un mes, la confirmación en las redes sociales, que de nuevo se convierten en la plataforma de comunicación oficial de los famosos: "Supongo que esto era un secreto a voces pero sí, estoy saliendo con Tiger Woods. Nuestra relación comenzó como una amistad, pero ha ido a más con el paso de los meses, y me hace muy feliz. Me gustaría que esto formara solo parte de nuestra vida común, mi familia y nuestros amigos más cercanos. Gracias por entenderlo y por el apoyo! XO. LV".

Un mensaje que replicaba casi con las mismas palabras del golfista en Facebook y que da que pensar… ¿Demasiado estudiado para ser real? ¿Dónde está la espontaneidad del amor? Señores, que son estrellas… hay que rentabilizar.

Hay que reconocer que la relación le está saliendo redonda a Tiger. Está en plena forma en los torneos de golf, a los que le acompaña solícita Lindsey mientras se recupera de su lesión, y donde no rehúye los enfrentamientos directos con sus rivales. Como en el caso de Sergio García, con el que ha vivido una agria polémica estos días.

No son la única pareja estrella del golf. El campeón irlandés Rory McIlroy sale con la guapa tenista danesa Caroline Wozniacki, que ha sido número uno de la WTA. Deben estar de moda los golfistas y nosotros sin enterarnos...

Desde luego el currículum amoroso de esta belleza de 28 años nacida en Saint Paul es de traca, todo lo contrario que en el deporte. Con dos medallas olímpicas en los Juegos Olímpicos de Invierno de Vancouver 2010, cinco en los campeonatos del mundo y 59 victorias en la Copa del Mundo desde 2004 es la reina del descenso y el súper gigante, aunque tampoco encuentra rival en el eslalon, eslalon gigante y combinada.

Eslalon del bueno hizo para divorciarse del que era su compañero de equipo Thomas Vonn, con el que se casó en septiembre de 2007 y del que adoptó su apellido (su nombre real es Lindsey Kildow). El proceso de divorció acabó en enero de 2013. Sí, hace apenas cuatro meses. Cuando Vonn hizo pública la noticia en Facebook, varios de sus seguidores reaccionaron críticamente: “Quizá sufrió una lesión cerebral junto a la de la rodilla”, “Va a ser un novio genial, tiene un currículum brillante en sus relaciones”, se podía leer en su muro.

El tiempo nos dirá si esta relación y la redención de Tiger es para siempre o era un amor nacido en los despachos de sus representantes. De momento, Lindsey ya ha tenido que aguantar la primera salida de tiesto del golfista que se bebió hasta el agua de los floreros en la gala del MET y apenas podía subir las escaleras del hotel… como para meterla en el hoyo.