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Aritz Aranburu, olas de amor y solidaridad con Almudena Fernández

Aritz AranburuTon Vilanova
El surf en España no es el deporte rey, quizás no está ni en la corte real, pero cada día son más lo que se atreven a retar a las olas y disfrutar de un día en la playa sin estar “vuelta y vuelta”. Uno de los máximos impulsores del surf en España es Aritz Aranburu, este guapo donostiarra que cogió su primera ola con cuatro años y ahora se encuentra en la élite mundial de este deporte. Le acompaña, ahí donde puede, la top model española Almudena Fernández, otra apasionada del surf y sobre todo de las causas solidarias. Juntos están intentando impulsar la ONG Kind Surf, que esta semana llega a Zarautz para concienciar sobre la protección medioambiental y ayudar a los jóvenes más desfavorecidos.

Según Aritz Aranburu, el 95% de los que lo prueban se enganchan. El surf ha dejado de ser ese deporte un poco pijo o hippie y cada día consigue más aficionados en nuestras costas. No estamos al nivel de Australia, donde es una asignatura en el cole, pero poco a poco, ola a ola.

“Eres tú, tu tabla y tu bañador. Los resultados siempre son inmediatos: Viene esta ola, intento cogerla y se me escapa… Eso te hace imponerte continuos retos, algo que es muy importante para los niños con problemas que no creen mucho en sus posibilidades”. Por eso estos días prepara en su localidad natal un nuevo acto de Kind Surf, la ONG de carácter medioambiental y solidario que ha creado Almudena Fernández.
Almudena Fernández ha triunfado en las mejores pasarelas del mundo. Ha sido imagen de L’Oréal, Cartier, Givenchy y Estée Lauder. La moda le ayudó a conocer mejor este mundo en el que vivimos y le abrió las puertas a las solidaridad internacional. Es embajadora de la fundación The Climate Project, cuyo presidente es Al Gore, que le enseñó que lo mejor es “convertir tu pasión en negocio”.

Así surgió Kind Surf y así conoció a Aritz, sin que ninguno supiera de la fama del otro. Depende el ámbito, cada uno acapara los flashes. Aranburu es el rey de la olas, ella se desenvuelve como pez en el agua en photocalls y en presentaciones benéficas. Ella se limita a entrar con la tabla en el mar y remar un poco, él le sigue en las “fiestas fashion” (que diría Marta Sánchez) y posa, claramente no tan bien como ella. Los ocho años de diferencia que le saca ella tampoco se notan en exceso, por algo es una top. Juntos han posado para El País Semanal donde los hemos podido conocer un poco mejor.

La historia de Aritz es leyenda. Se dice que con cuatro años se ponía ya de pie sobre la tabla, encima de las olas. De ahí a alzarse como campeón del Europa en 2007 y entrar en la liga de los grandes, un privilegio que ningún español había alcanzado hasta ahora. El puesto 32 es hasta ahora su mejor marca en una competición dominada por países donde las olas son casi religión.

Siempre montado en un avión, buscando las mejores tormentas que provoquen esa ola gigante con la que todo surfero sueña. Aritz es un “Montesdeoca” con las puntas decoloradas por el sol y pegado a una tabla. Tahití, Indonesia, Hawai, México o Nueva York, el destino siempre está marcado por la meteorología y por una pasión que su chica, que lo ve cuando puede, respeta y entiende. Ella tampoco ha parado y vive desde hace 11 años en Nueva York… y en sus aeropuertos.

El teléfono y las redes sociales son sus mejores aliados. Como la bonita dedicatoria que Aritz le ponía su novia con esta foto en Instagram: @AritzAranburu “Estos dias, cuando menos te lo esperes… Te voy a secuestrar @Almudena_Fer”. Morir de amor es poco.
El día de su 28 cumpleaños, el 30 de agosto, estará en su casa, en su playa, con Almudena y con Kind Surf, en el gran acto del año de la ONG. Surf, arte y solidaridad se darán la mano para favorecer la autoestima de jóvenes en riesgo de exclusión social, ayudarles a que agudicen sus sentidos, coordinación y trabajo en equipo, y al mismo tiempo enseñarles a "disfrutar y respetar" el entorno natural en el que se realizan las actividades.

Un campeón no sólo en el mar, sino en todo lo que se propone. Una filosofía de vida que le ha enseñado el surf y es que como él mismo dice: “Cuando vas de sobrao, el mar te pega un revolcón y te pone en tu sitio”.