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¿Funcionan los matrimonios precoces de los famosos?

jamieTon Vilanova
La semana pasada me llegó la invitación de boda de Jamie Lynn Spears (21 años) y Jamie Watson (31) y antes de ir a comprarme el traje me he dicho a mí mismo: ¿y si haces una estadística con los matrimonios juveniles que han fracasado antes de gastarte los cuartos en un boda ‘fake’ más? Dicho y hecho, Diviniteen ha sacado cuentas y con una muestra representativa de veintiocho parejas que se casaron antes de los 25 puede afirmar que ¡¡CASARSE JÓVEN NO TIENE FUTURO!!
Jamie Lynn, piénsatelo bien, por la felicidad de la pequeña Meddie Briann de cuatro años, no te cases tan joven. Mira tu santa hermana, dos matrimonios con 22 y 23 años y los dos acabaron como agua de borrajas y ahora que es madura y había pillado a uno que parecía serio, la planta en el altar… No te lo digo por decir, es más cuestión de estadísticas. De los 28 matrimonios precoces analizados, un 82% acabó en separación (la mayoría entre el primero y segundo año), y tan sólo un 18% de los famosos soporta a su querido/a en la madurez.

Tirando de archivo hemos podido comprobar que pocos famosos que pasaron por el altar jóvenes han conseguido mantener su amor. Caso extraño es el de los futbolistas, como Beckham que se casó con Victoria cuando tenía 24 años o el de Raúl González, que se puso el anillo que siempre besa a los 22 años. También Guti fue prematuro (23 años) pero no salió del todo bien con Arantxa de Benito.
La lista de fracasos la encabeza tu hermanita, Britney, que con 22 años le dio el ‘sí quiero’ en Las Vegas a Jason Alexandre, un matrimonio que duró apenas 55 horas (y eso que eran amigos de la infancia). Con 23 y con Kevin Federline parecía más formal pero en apenas 3 años y con dos hijos se les acabó el amor… de tanto salir en la tele. 

A tus compañeras de profesión y princesitas americanas tampoco les ha ido mucho mejor. Jessica Simpson se casó con Nick Lachey con 22 y con 24 estaba separada; su hermana Ashlee Simpson estuvo dos años con Pete Wentz, de los 23 a los 25. Avril Lavigne tenía 22 años cuando se vistió de blanco y 24 cuando se quitó a Deryck Whibley de encima. Christina Aguilera se casó con 25 y hace dos años puso fin a su historia de amor con el productor Jordan Bratman.
Entre las actrices de Hollywood tampoco Cupido ha repartido mucho suerte. Scarlett Johansson se casó en 2008 con Ryan Reynolds: ella tenía 23 y él 32 pero en dos años firmaron los papeles de la separación. Reese Whiterspoon vivió la maldición del Oscar cuando en 2006 ganó la estatuilla pero perdió al que era su marido desde 1999, el también actor Ryan Phillippe. Esta pareja se casó cuando ella tenía 23 años y el apenas 24. Kate Hudson, con 21 años sabía que amaba a Chris Robinson de 34, pero en seis años se apagó la llama de la pasión.

Seguimos para bingo: Angelina Jolie y Jonny Lee Miller unieron sus vidas con 20 y 24 años respectivamente pero en un año cada uno se fue por su lado. Olivia Wilde tenía 19 años cuando se sintió como una princesa al desposarse con el aristócrata italiano Tao Ruspili y ocho años duró el cuento de hadas. La mítica Brenda, Shannen Doherty, se creía que tenía ‘Sensación de casarse’ con 22 años cuando fue al altar con Ashley Hamilton en 1993; en el 94, crisis y fin. Drew Barrymore fue más rápida todavía en saber que lo que había hecho no tenia sentido y en 19 días puso punto y final a un matrimonio con Jeremy Thomas que se produjo cuando ella tenía 19 años.
Más, más, queremos más datos. ¿Sabías que Melanie Griffith contrajo matrimonio con Don Johnson con 19 años? Ella sí se entero, más que suficiente tuvo la rubia con sus seis meses al lado del actor. Janet Jackson se casó con 18 años con James Debargue, Demi Moore 17 cuando se puso el apellido de casada de Freddy Moore, los mismos que Macauly Culkin y Rachel Miner que sellaron su amor con 17 años. Solagne, la hermanísima de Beyoncé, tuvo su boda también con 17 años con el futbolista Daniel Smith, casi sin dejar el High School. Todas estas historias, al cajón de los fracasos.

¿Prematuros? Pues entonces Marilyn Monroe con 16 años cuando se casó con su vecino policía James Dougherty de 21, ni os cuento. Eso sí, Milla Jovovich tampoco esperó mucho más y con 16 se convirtió en la señora del actor Shawn Andrews. Ninguno de los matrimonios acabó comiendo perdices con el tiempo.
Entre las ‘socialites’, más de lo mismo: Kim Kardashian se casó con 19 años con el productor musical Damon Thomas. Nicky Hilton tenía 21 años cuando en una noche loca, en Las Vegas, dio el sí quiero a Todd Meister. Tres meses le duró la resaca matrimonial. Nos queda Ana de Armas y Marc Clotet, que en España también las hay que con 23 años se meten en el follón de la boda: año y medio han aguantado compartiendo hogar conyugal.

Pero, qué pasa, ¿es este el artículo más triste de la historia? ¿No hay esperanza para Jamie Lynn? La hemos encontrado: muchos pensaron que Athina Onassis era muy joven cuando con 20 años se casó con Doda Miranda pero el tiempo le ha dado la razón a la joven heredera. Tampoco le va mal a Hilary Duff, que en 2010 tuvo su gran día con el deportista Mike Comrie cuando ella tenía 22 y él 30… y ahora acaban de tener un hijo.
No son muchos los ejemplos, seguro que vosotros conocéis alguno más que haya salido bien. Yo sólo deseo que mi 'Zoey' sea feliz y no engrose la lista de los matrimonios que, por demasiado jóvenes, se fueron al garete.
Pd: Miley y Rihanna, este artículo va por vosotras también, que con esos “chicos malos” que os habéis buscado no estáis como para casaros a la primera de cambio.