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Nieves Álvarez: "No estoy todo el día divina. En la moda pasas mucha soledad"

Según la modelo, a la Princesa de Asturias 'no le favorecen sus zapatos'
Madrid. La intuyo taconeando las aceras del barrio de Salamanca, pero no suele llevar tacones cuando no trabaja. Sólo ella puede llegar a una cita así, de plano, el pelo recogido en una coleta, casi sin maquillar y que todo se llene de luz. Jeans, twin set negro y esa mirada oceánica inmensa que casi llega a mojar. [PUEDES VER LO MEJOR DE LA ENTREVISTA AL FINAL DEL TEXTO]
¿Cómo estás Nieves?
Muy bien. (Carcajada). Por decir algo.
¿Qué te pasa?
No. Estoy fenomenal pero con agobio porque a veces no me da tiempo a hacer todo lo que quisiera. Hoy tengo uno de esos días en que me faltan horas.
Qué guapa estabas en la boda de Medina…
Ay muchas gracias. La verdad es que era difícil.
¿Por qué?
Porque una boda de día no es fácil.
Es fácil, un traje corto, un tocado, unos buenos zapatos…
Es difícil no pasarse a parecer que llevas un traje de tarde. Hay determinadas telas que son de tarde, los brillos, los pailletes…
Pues había invitadas así. Vamos a ser un poco malos
No. (Me mira dulce). Había gente muy bien vestida. En las bodas hay de todo. Pero yo lo tuve difícil porque todo aquello que me llegaba o pedía era más de tarde. Tenía previsto un vestido de Giambattista Valli y le faltaba un poco de tela. Era muy corto. Así que cambié y encontré este Chanel que me pareció perfecto porque era discreto. Luego jugué con los accesorios. Puedes levantar un vestido o apagarlo dependiendo de lo que tú le pongas. Me fui a Sevilla a recoger el tocado que me había hecho Philip Treacy para mí. Hace los mejores tocados en un pequeño rincón de Sevilla que parece que estás en París.
Alguien que se dedica a la moda dice que no tiene qué ponerse… ¿Los mortales qué hacen?
Pues eso digo yo. Qué estamos locos. (Se ríe).
Pero tienes un estupendo fondo de armario en casa…
Sí, y tengo joyitas. Pero a veces prefieres ponerte cosas de algunos diseñadores y encontré ese Chanel que era perfecto.
¿Cómo crees que hay que ir entonces a una ceremonia de mañana?
Pues de corto pero sin pasarse. Aunque seas muy joven de corto muy corto nunca hay que ir a una boda.
¿Ya no eres joven, Nieves?
Sí. Y me siento joven. Por la noche sí he ido con vestidos muy cortos pero creo que en una boda no debes entrar en una iglesia destapada.
Yo no quiero ser malo pero insisto, muchas invitadas iban así, despechugadas, sin cubrir
Algunas llevaban un chal y después se tapaban. (Risas).
Qué bendita eres. (Más risas)
Lo importante es sentirte lo que eres. Estar cómodo en lo que llevas.
¿Qué no te gusta en el mundo de la moda?
A lo mejor que soy una persona muy cercana, abierta y que establezco relaciones que son muy cercanas y luego no te vuelves a ver en la vida. Conoces mucha gente pero poco son amigos.
Tienes razón. La última vez que nos vimos te subí a una escalera con un maravilloso vestido de Jesús del Pozo, de noche, para un reportaje solidario de moda
Sí maravilloso y no nos hemos vuelto a ver hasta hoy.
¿Qué se hace con los amigos o los conocidos en un mundo tan distante y tan rápido como el tuyo?
He aprendido algo en estos 20 años que llevo en la moda. Tengo muy buenos amigos de corazón, pocos, pero los tengo.
¿Por qué esa imagen de mundo frívolo?
Porque la gente cree que prestas tu imagen para posar y estar mona pero detrás de la moda hay mucho más. Ni dentro hay tanto glamour como la gente piensa ni es tan frívolo como parece desde fuera. La gente cree que estás todo el día de fiesta y divina.
Pero si tú estás todo el día de fiesta y divina querida…
No. (Se ríe). No estoy todo el día divina te lo aseguro. Es un trabajo muy duro y pasas muchas horas de soledad. Vas a muchos sitios que no te apetece.
¿Te has sentido mal alguna vez dentro de este mundo? De esos días que dices tiro la toalla
Pues sí claro. Porque hay veces que no sabes lo que quieres, pasas mucho tiempo sola, las tendencias cambian y a lo mejor tu look no es lo que se lleva en ese momento. Pero yo sigo aquí porque me apasiona lo que hago, me gusta estar entre telas, delante de una cámara. Es un mundo artístico muy bonito. Sabes que con la edad no puedes hacer ciertos tipos de trabajo pero ahora hago cosas un poco más selectas. Me involucro más con las marcas.
¿Cómo ves el mundo de la moda desde arriba, desde donde estás ahora?
Tampoco lo veo desde tan arriba. (Sonríe). Veo que las niñas que empiezan creen que esto es muy fácil y tampoco es tan fácil. Hay un factor suerte. Y puedes ser muy guapa pero sin educación y respeto. Hoy estás arriba y puedes estar abajo en cualquier momento. Hay que tener valores personales y familiares muy sólidos. Me ha ayudado mucho mi marido, mi familia, mis hijos. Termino un trabajo y me trasformo y vuelvo al barrio y me voy con mis hijos. Me bajo de estos zapatos que nos ponen algunos diseñadores y vuelvo a ser Nieves.
Hablemos de zapatos. ¿Qué te parecen los que lleva la Princesa de Asturias?
Es que se han puesto muy de moda pero no me parecen estéticos. La plataforma no favorece ni a las altas ni a las bajitas. La princesa es muy delgada, muy estilosa y esos zapatos no le favorecen. Vas con unos “manolos” y eso siempre sienta bien. El zapato es el complemento más importante de una mujer. Te hace caminar segura y recta. Y cuando las mujeres llevan esos zapatones no favorece nada.
¿Y el plano?
Yo siempre voy de plano cuando no trabajo.
Y las bailarinas de la Duquesa de Alba…
El zapato debes llevarlo acorde a tu edad. Doña Cayetana no puede ponerse ya unos tacones de 12 centímetros.
¿Cómo te ves tú vestida con la edad de la Duquesa?
Cada uno tiene su estilo, no sé si iría como ella. Yo iría como Nati Abascal. Esa madrina es difícil de superar.
Maravilloso el Valentino verde agua. Dime lo mejor de esa boda.
La felicidad de la cara del novio.
Y lo peor.
Difícil, no es por no mojarme pero estaba tan bien organizado.
Pues volvamos a la moda. ¿Qué es lo peor que tiene ese mundo?
Pues es que soy muy positiva. Soy así, ya me conoces.
¿Te llevas bien con todo el mundo de la moda?
Hay poca gente con la que me lleve mal. Llevo muchos años tratando con gente de la moda y veo siempre lo positivo de todo.
Hablemos pues del mundo social. ¿Qué es lo peor que tiene?
La envidia.
¿Y la envidia en la moda?
(Carcajada). Pues sí. La envidia es la lacra de esta sociedad. Todo el mundo opina de todo el mundo sin saber.
Ves, si había ese “peor” en la moda
Sí. Pero la envidia está en todos los sitios en este mundo. Pero no veo envidia y rivalidad con mis compañeras. Muchas de ellas con íntimas amigas. No soy envidiosa. He sentido admiración más que envidia.
¿A quién admiras?
Yo veía a Christie Tarlington y sentía envidia sana.
La envidia nunca es sana…
Sí, ¿por qué no? Me parece una de las mujeres más bellas del mundo y envidiaba su trabajo, como el de Linda Evangelista. Pero sabía que no podía ser así porque como ellas sólo hay una.
Claro. Y sólo hay una Nieves Álvarez.
Sí pero yo admiraba, cuando empezaba, a mujeres que eran fenómenos dentro del mundo de la moda.
¿Y hoy quién te gusta en la moda?
De niñas que empiezan me gusta mucho Sheyla Márquez, Marina Pérez. Hay nuevas generaciones de tops españolas que pisan fuerte.
Te doy nombres de personalidades y me dices que exporta su imagen…
Qué malo estás hoy. ¿Puedo irme? (Carcajada). A ver…
La Baronesa Thyssen, pura imagen. Cómo lo ves…
Muchas veces va bien pero creo que necesitaría peluquería. (Risas).
La Infanta Cristina.
Va exquisita. Sabe ir acorde a su estilo que es menos sofisticado que el de la Infanta Elena pero va impecable.
Te lo pongo fácil. Tu amiga Nati Abascal.
Naty es única. Es capaz de mezclar un naranja, un morado, un verde y un negro. Hay mujeres que tienen una clase especial.
Nuestra anterior entrevistada. Carmen Martínez Bordiú.
Siempre va guapísima. El día de la boda de Rafa Medina llevaba un poco de brillos, me ha venido un flash ahora, se los habría quitado.
Vicky Martín Berrocal.
Es estupenda, es racial, representa la belleza andaluza. Guapa. Es nuestra Mónica Bellucci. Yo en esa boda le habría tapado el escote.
¿No se tapó en la iglesia ese escotazo del traje rosa empolvado?
Creo que no. Era un traje muy bonito, diseñado por ella, pero debería haberse tapado en la iglesia.
Muy criticada ese día fue María José Suárez.
Demasiado corto. Había demasiadas cosas en ese vestido.
¿El menos es más como creen algunos?
El menos siempre es más.
Alaska dice que el más siempre es más…
En ella. Hay personas que pueden permitírselo. También le pasa a Naty.
¿Y a la Duquesa de Alba?
La Duquesa siempre va divina. Es exquisita y perfecta.
¿A quién no te gustaría parecerte?
A Kate Moss. Es un icono en la moda pero personalmente no me gustaría parecerme a ella. Es la mejor modelo que ha dado la historia. Es difícil negarlo pero no me gustaría ser ella.
¿Sabes quién es la Esteban? ¿Cómo la ves?
Cómo no voy a saberlo. Es difícil hablar de otros porque cada uno viste como quiere. Yo no me vestiría como Belén pero ella se saca su partido y tiene buen cuerpo. ¿Ella es feliz? (Risas).
Ah y yo qué sé. (Risa). ¿Qué te hace feliz?
Mi vida. Mi familia, mis niños.
¿Algo te hace infeliz?
Sí. Ver los telediarios, ver la sociedad que le estamos dejando a los pequeñines que tenemos detrás. Me preocupa que los niños no aprecien nada porque todo lo tienen. Intento que mis hijos aprendan a decir que no, lo que yo no sé hacer conmigo misma.
Cambio de tercio. ¿Viste a la Princesa de Asturias en el desfile de la fiesta nacional?
Llevaba un chal. ¿No? En el protocolo de ese día ¿no hay que llevar falda?
Traje corto. Pero ella hizo lo que quiso.
Me parece un mal ejemplo. Hace dos años ya criticaron a la Ministra de Defensa por lo mismo.
Hablemos de política. ¿Cómo ves la situación de hoy?
Nadie puede estar de acuerdo con lo que tenemos hoy. Soy muy sincera.
Un mensaje a Zapatero.
Que piense en la situación de millones de españoles, en cómo estamos y en qué país nos está dejando. A veces el poder es más importante que pensar en los demás.
¿Cómo ves a Michelle Obama? Volvemos a la moda.
Me parece estupenda. Alta, grande, ha potenciado su estilo y a diseñadores que no eran conocidos.
¿Y a Carla Bruni?
Carla es fantástica. La conozco de la época de YSL. Es muy educada, es súper elegante, erguida. Me parece genial. Va exquisita y adecuada. Es complicado ser primera dama de Francia.
¿Te verías en su papel?
Yo sí. Me encantaría.
¿Y como princesa?
Nooo. Me vale primera dama, una legislatura viajando y conociendo. Lo de la Princesa es para toda la vida. (Risas).
¿A qué sitio no irías jamás si te invitasen ahora?
Uy no venía preparada. Dame una pista. No me sentaría a una mesa con gente radical o que defiende cosas que no entiendo.
¿Te gustan los toros?
Sí. Se ha convertido en un tema político. Creo que hay cosas más importantes en qué perder el tiempo tal y como está el mundo. Por eso no me gusta la política. Mira me voy a presentar. (Risas).
Campbell es un icono o una mancha negra (sin dobleces lo de negra)
Ha sido un icono condicionado por su carácter. Hay divas maleducadas pero grandes modelos. Le consienten todo, como a Moss, porque son únicas.
Bueno pues cuando vengan a España Moss y Doherty te llevaré a cenar y de copas con ellos.
Nooo gracias. Mira ya sé con quién no me sentaría a cenar. Yo no voy a sitios donde no me siento en mi ambiente. No quiero estar fuera de lugar.
Ha sido un placer.
Me lo has puesto muy difícil, has venido muy malo. (Ríe).
Yo que te he visto sin ropa cómo voy a ser malo.
Es verdad. Pero he estado cómoda. Llamaré a Ana Rosa para hacerme fotos contigo pero que no me tengas que entrevistar. (Risas).
Y se levanta, frágil, agitando el cálido océano que sus ojos han vertido sobre el tapiz de la mesa.

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