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10 aciertos y 10 errores en la boda de Carmen Solís Tello

Nuestro colaborador Nacho Montes, experto en moda y protocolo, analiza con lupa los detalles de la boda de Carmen Solís Tello y Agustín Aranda, en busca de 10 éxitos y 10 patinazos.
Aciertos
1.- El total look très chic de la Duquesa de Alba en azul celeste y con plumas en la falda. Por ponerse el mundo por montera.
2.- El acompañante, oficial por fin, de la Duquesa de Alba. Por acudir ésta con su novio de la mano, feliz y radiante como cualquier novia enamorada.
3.- Los correctísimos traje y corbata de Alfonso Díez. Porque siempre acude con el atuendo perfecto, aunque arriesgue poco.
4.- El sorprendente Victorio y Lucchino clásico con polisón rematado con velo mantilla de encaje y diadema de brillantes de la novia. Porque Victorio y Lucchino no sólo hacen trajes de flamenca, aunque lo parezca.
5.- El impecable CH rosa corto de Carolina Herrera. Por ser la mejor empresa de marketing de la firma de su madre.
6.- El divino look Black and White de Paloma Barrientos con lunares andaluces. Muy Balenciaga.
7.- El broche flor en brillantes y esmeraldas de la madre de el Litri, Conchita Spínola. Porque a veces el más es más. En tiempos de crisis.
8.- El poder de convocatoria. Por reunir en un mismo evento a toda la nobleza sevillana y casi española en una noche de 31 grados en Sevilla.
9.- El menú. Porque servir langostinos, langosta y vieras en una misma ensalada es obra de ingeniería culinaria. Y si el postre es tocinillo de cielo pues tenemos la España cañí más trendy.
10.- Las soperas antiguas de la madre de la novia, utilizadas como jarrones. Porque por qué colocar las flores en cristal cuando se tienen 60 soperas inglesas. Magnífico.
Errores
1.- Los imposibles peinados del gato de Paloma Segrelles madre e hija. Porque o compartieron ebrio peluquero o sufrieron la misma descarga eléctrica en un día sin tormenta.
2.- El vestido de los entierros que llevó Monserrat Fraile, la mujer de José María García. Me juran que era De la Renta pero sigo sin creerlo.
3.- El cóctel negro de Patricia Rato a pesar de ser divino. Porque llevar un traje que te hace gorda siendo el espíritu de la golosina siempre es errar.
4.- El mismo cóctel negro de Patricia Rato, porque de blanco en una boda está prohibido por protocolo y de negro total casi debería estarlo.
5.- El repollo de piedras que llevaba incrustado en el ombligo el imposible vestido de Paloma Segrelles hija. ¿Por qué? Qui lo sa!
6.- El vestido salmón aguado de Paloma Segrelles madre. Porque parecía que en el tinte de su barrio abusan de la cazalla y se cargaron tan portentoso traje.
7.- El morado nazareno corto con manga francesa de la madre de la novia, Carmen Tello. Poco primaveral en la calurosa noche sevillana salvo que uno lleve empapadores.
8.- Las insufribles plataformas rojas de Eugenia Martínez de Irujo. Porque estar mona y ser quien uno es no es lo mismo que me pongo lo que me da la gana.
9.- El no peinado de los Victorio y Lucchino. A ver si hubo un cortocircuito en Sevilla esa tarde y no nos hemos enterado.
10.- El imposible brilli brilli de algunos, pocos pero algunos, trajes de caballero ese día. ¿Exceso de plancha o dudoso gusto?